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Declan Rice, vicecapitán de Inglaterra para el Mundial

Thomas Tuchel ya tiene su mano derecha para el Mundial: Declan Rice. El seleccionador ha decidido nombrar al centrocampista del Arsenal como su vicecapitán, justo por detrás del indiscutible Harry Kane, y le entrega así un papel central en el liderazgo de Inglaterra este verano.

Rice, de líder del Arsenal a hombre fuerte de Inglaterra

Rice aterrizó el sábado por la tarde en la base de Inglaterra en West Palm Beach, Florida. Llegó acompañado por sus compañeros de club Bukayo Saka, Noni Madueke y Eberechi Eze, mientras el resto del grupo cerraba en Tampa un triunfo por 1-0 en el amistoso ante Nueva Zelanda.

No es una elección caprichosa. Rice viene de una temporada enorme, en la que fue pieza clave en el título de Premier League del Arsenal y en el camino hasta la final de la Champions League. Un año de carga brutal de minutos, presión y exigencia máxima. Precisamente lo que Tuchel quiere trasladar ahora al vestuario de la selección.

Tras el duelo ante Nueva Zelanda, el técnico alemán dejó clara la jerarquía sin rodeos: «Creo que diría que Declan es mi vicecapitán», afirmó ante los medios.

Un brazalete decidido… pero casi sin ceremonia

Lo curioso es que la decisión parece más avanzada que el protocolo. Rice, que ya llevó el brazalete en un amistoso de octubre ante Gales cuando Kane no estuvo disponible, podría no haber recibido aún una comunicación formal y solemne sobre su nuevo estatus.

Preguntado por si el ex jugador del West Ham era plenamente consciente de que es su segundo al mando, Tuchel reconoció que todo se ha manejado con cierta informalidad hasta ahora.

«Esa es una buena pregunta», respondió con una sonrisa. «Justo estaba pensando en ello. Si es algo oficial o no. Pero creo que tuvimos esta conversación cuando Harry no estaba en la concentración. Empezamos con Ollie (Watkins) y creo que Declan fue el capitán. Fue entonces cuando se lo dije».

Nada de discursos grandilocuentes ni actos de investidura. Más bien una transición natural: Rice asumió el brazalete en una ausencia de Kane, respondió, y desde entonces su figura se ha consolidado como referencia de vestuario.

Gestión de cargas antes de Costa Rica

Rice y el resto de los jugadores del Arsenal se incorporaron al trabajo con el grupo principal el domingo. Tuchel, sin embargo, no quiere precipitarse con ellos de cara al próximo amistoso. Inglaterra se mide a Costa Rica en Orlando este miércoles y el plan del seleccionador pasa por subir un escalón en la intensidad… pero sin arriesgar.

«No estoy seguro de eso. Veamos cómo regresan», explicó cuando le preguntaron por la disponibilidad del cuarteto. «Vuelven el sábado, tres días de entrenamiento y ya veremos. Tendremos bloques más grandes de minutos porque forma parte de la preparación y luego de eso tendremos seis días o algo así para Croacia. Necesitamos que algunos jugadores disputen 60 o 70 minutos».

Tuchel quiere que la puesta a punto sea quirúrgica. Nada de llegar cortos de ritmo, pero tampoco quemar a nadie antes de tiempo.

Un amistoso oculto para afinar al límite

Para garantizar que toda la plantilla llegue con el motor a punto, la federación ha programado un amistoso extra a puerta cerrada frente a Miami FC tras el choque ante Costa Rica. Ese partido será la herramienta para equilibrar las cargas: dar rodaje a los que apenas sumen minutos en Orlando y completar el plan físico del cuerpo técnico.

«Tenemos un partido más a puerta cerrada para gestionar todos los minutos porque, claro, digamos que alguien juega 70 minutos contra Costa Rica y otro solo juega 20, eso tampoco es suficiente, así que habrá jugadores que solo hayan tenido 20 o 30 minutos y volverán a jugar al día siguiente», detalló Tuchel.

El calendario está marcado en rojo: debut en el Grupo L ante Croacia el 17 de junio en Kansas City. Después llegarán Ghana y Panamá. Entre sesiones en Florida, amistosos medidos al milímetro y una jerarquía ya definida con Kane y Rice al frente, Inglaterra se arma no solo con talento, sino con una estructura de liderazgo clara.

La pregunta es obvia: ¿hasta dónde puede llevarles este nuevo eje Kane–Rice cuando la presión del Mundial alcance su punto más alto?