Darwin Núñez en la encrucijada: ¿Europa, MLS o Barça?
Darwin Núñez vuelve a estar en el escaparate. Un año después de aterrizar en Al-Hilal como uno de los grandes nombres del desembarco de estrellas en Arabia Saudí, el delantero uruguayo ya mira la puerta de salida. No se ha adaptado al fútbol saudí, no se siente protagonista y, con 27 años, no está dispuesto a perder tiempo en un proyecto donde su rol ha quedado por detrás de Karim Benzema.
Llega de un 2026 discreto con Uruguay en el Mundial, sin ese gran torneo que suele relanzar carreras, pero con una idea fija: cambiar de aires. Ha regresado recientemente a la pretemporada de Al-Hilal tras las vacaciones, aunque su cabeza está en otra parte. Tiene contrato hasta 2028, sí, pero su voluntad de marcharse es firme y el mercado lo ha olido rápido.
Besiktas acelera
Según el especialista en fichajes Sacha Tavolieri, Núñez está cerca de un acuerdo con Besiktas. El club turco le ofrece algo que ahora mismo vale más que cualquier prima de fichaje: minutos asegurados, jerarquía en el ataque y un contexto competitivo en Europa que el jugador considera clave para relanzarse.
El sacrificio está en el sueldo. El paquete económico sería inferior al que podría recibir en la MLS, donde también tiene propuestas sobre la mesa. Pero el delantero prioriza escenario deportivo sobre salario. Quiere volver a sentirse importante en un entorno exigente, con focos, presión y ruido de grada europeo.
El plan que se negocia es una cesión hasta final de temporada. Al-Hilal no contempla regalar a un futbolista por el que pagó 55 millones de euros el verano pasado. La inversión fue fuerte, el rendimiento no ha estado a la altura y el club saudí no quiere asumir, al menos por ahora, una gran minusvalía. Una cesión permite ganar tiempo a todas las partes: escaparate para el jugador, escaparate para el club.
La realidad es que su aventura en Riad nunca despegó. Con Benzema asentado como ‘9’ de referencia, Núñez quedó atrapado en un papel secundario, muy lejos del protagonismo que esperaba cuando dejó Europa.
La tentación de la MLS… que no seduce tanto
Mientras Besiktas aprieta, la Major League Soccer también ha movido ficha. Atlanta United ha presentado una oferta formal a Al-Hilal para hacerse con el exdelantero de Liverpool. La liga estadounidense sigue rastreando oportunidades para sumar nombres de peso, y Núñez encaja en ese perfil de figura en plena madurez, reconocible para el gran público y con recorrido por delante.
Hoy, sin embargo, el propio jugador se inclina claramente hacia Europa. La propuesta de la MLS es real, está sobre la mesa, pero no encabeza sus prioridades. El uruguayo entiende que aún tiene margen para competir al máximo nivel en el viejo continente y ve en Turquía una plataforma más cercana a los grandes focos que un salto prematuro a Estados Unidos.
El nombre que ronda por Barcelona… sin ser prioridad
En medio de este tablero aparece el nombre de FC Barcelona. El club azulgrana ha recibido la opción de Núñez, ofrecido como alternativa en caso de que fallen los objetivos principales de Deco para la delantera. No hay negociación avanzada, no hay movimiento concreto, pero sí una idea: si el plan A se cae, el uruguayo podría entrar en escena.
El problema para Núñez es que el Barça mira más arriba en su lista. La prioridad sigue siendo un ‘9’ de primerísimo nivel, con Julian Álvarez, de Atlético de Madrid y la selección argentina, en lo más alto de la agenda. Ese fichaje, sin embargo, se ha convertido en un rompecabezas. El club madrileño se niega a vender este verano y cada llamada desde Barcelona se encuentra con la misma respuesta: no se toca.
Con ese muro delante, Deco explora alternativas. Núñez figura entre ellas, pero, a día de hoy, su llegada al Camp Nou se antoja poco probable. El Barça está atado por su economía, por la dificultad de sus objetivos y por la necesidad de acertar al milímetro con el perfil elegido.
Mientras tanto, el tiempo corre y el delantero uruguayo se acerca a una decisión. Arabia ya le queda pequeña, la MLS le espera, Turquía le abre la puerta y el Barça, de momento, solo le mira de reojo. La próxima zancada de Darwin Núñez puede redefinir su carrera: ¿volverá a la élite europea por la puerta grande… o tendrá que reconstruirse desde un escenario menos glamuroso pero mucho más suyo?





