Cristian Volpato: Positivo por cocaína y exceso de velocidad en Sídney
El fútbol australiano amanece sacudido por un caso que trasciende lo deportivo y golpea de lleno a una de sus nuevas apuestas de futuro. Según informó Daily Maverick, el internacional Cristian Volpato habría dado positivo por cocaína en un control de drogas en carretera en Sídney, un episodio que estalla apenas unos meses después de su esperado cambio de selección de Italia a Australia.
Un exceso de velocidad que destapa algo más
La madrugada del viernes, la Policía de Nueva Gales del Sur detuvo al jugador de 22 años cuando conducía un BMW a 109 km/h en una zona limitada a 60 km/h sobre el Anzac Bridge. No era la primera vez esa noche: habría sido parado dos veces por exceso de velocidad.
El resultado fue inmediato: multa por infracción de tráfico, suspensión de su permiso de conducir internacional durante seis meses y la apertura de una investigación que ahora se mueve en un terreno mucho más delicado tras el presunto positivo por cocaína en el test de drogas.
Las pesquisas continúan y, por el momento, el caso sigue en manos de las autoridades locales.
Reacción oficial: apoyo y cautela
El impacto de la noticia obligó a reaccionar con rapidez a las estructuras del fútbol australiano. Football Australia y el sindicato de futbolistas profesionales del país se han alineado en un mismo mensaje: seguimiento estrecho del caso y respaldo al jugador en pleno proceso.
Un portavoz de Football Australia hizo público un comunicado en el que subrayó que el organismo ya se ha puesto en contacto con Volpato y que mantendrá el acompañamiento mientras avanza la investigación. El mensaje es claro: no dejar solo al futbolista en un momento crítico, sin interferir en el trabajo de la policía.
Professional Footballers Australia (PFA) se pronunció en la misma línea, confirmando que está al tanto de los informes sobre el extremo de los Socceroos y que velará por que reciba el apoyo necesario. El tono es medido, sin juicios, pero con la conciencia de que se trata de un caso que puede marcar la carrera de un jugador todavía en fase de consolidación.
De promesa italo-australiana a foco mediático
El contexto deportivo agrava el ruido. Volpato, nacido en Sídney pero formado futbolísticamente en Italia, completó a finales de mayo de 2026 un giro que había generado debate durante años: su cambio de lealtad internacional de Italia a Australia.
El atacante había representado a Italia en varias categorías inferiores y, en 2022, llegó a rechazar una convocatoria de los Socceroos antes del Mundial de Qatar para centrarse en su entonces club, Roma, y en su progresión posterior en Sassuolo. Aquella decisión alimentó la sensación de que su futuro pasaba por la azzurra.
Todo cambió a última hora. Su “sí” a Australia le abrió las puertas de la lista para el Mundial de 2026, una incorporación celebrada como un triunfo estratégico para la selección oceánica. Hoy, ese relato se ve alterado por un episodio extradeportivo que lo sitúa en el centro de un escrutinio muy distinto.
Silencio en Sassuolo y posibles sanciones
Mientras en Australia se multiplican las reacciones institucionales, en Italia impera la prudencia. Ni la agencia de representación de Volpato ni Sassuolo han emitido comentarios por ahora. El club de la Serie A aguarda a que la Policía de Nueva Gales del Sur avance en sus investigaciones antes de mover ficha.
El escenario, sin embargo, está claro: el joven extremo se expone a posibles medidas disciplinarias internas por parte de Sassuolo, a las que podrían sumarse decisiones de Football Australia si el caso se confirma y progresa en el ámbito legal.
Todo ello irrumpe en un momento clave del calendario: la preparación de la pretemporada en Italia y la planificación de las próximas convocatorias internacionales. Su estatus dentro del vestuario de los Socceroos y su rol en los próximos compromisos quedan ahora bajo una sombra incómoda.
La pelota, esta vez, no está en sus pies, sino en manos de la justicia y de los despachos. Y la cuestión que sobrevuela tanto en Sídney como en Sassuolo es inevitable: ¿cómo se recompone una carrera internacional recién estrenada tras un golpe así?





