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City logra remontar gracias a Rayan Cherki

Un City irreconocible se salvó sobre la bocina gracias a la pegada tardía de sus defensas y al impacto demoledor de Rayan Cherki, pero dejó más dudas que certezas en su visita a Bournemouth. Estas fueron las notas, una a una.

Gianluigi Donnarumma – 6

No tuvo opción en el gol inicial de Bournemouth, un disparo inatajable tras una defensa descolocada. Cuando le tocó intervenir de verdad, respondió: mano firme abajo ante el tiro raso de Justin Kluivert y reflejos felinos para desviar de forma brillante el cabezazo peinado de Daniel Jebbison. Sostuvo al equipo en los peores momentos.

Rico Lewis – 5

Partió como lateral derecho, pero se metió por dentro para formar en el centro del campo. Se animó pronto con una llegada y un disparo que obligó al portero rival, aunque su producción se fue diluyendo. Se ofreció, sí, pero le faltó claridad y colmillo en los metros decisivos. Acabó sustituido.

Abdukodir Khusanov – 5

Su gran mancha llega en la acción del 1-0: falla el reto ante Rayan en la jugada previa y ya no consigue rehacerse para taponar el disparo. Esa acción marcó su partido. Correcto en lo demás, pero sin la autoridad que se espera en esa zona.

Rúben Dias – 5

Estreno de brazalete… y error grosero. El nuevo capitán midió mal un balón largo a la espalda y no llegó a despejar de cabeza en la jugada del tanto de Bournemouth. Ese fallo condicionó todo. Más firme después, aunque sin imponer la jerarquía habitual.

Joško Gvardiol – 7

La eterna pregunta: ¿mejor de lateral izquierdo o por dentro? En cualquiera de los dos roles, esta vez quedó retratado en la foto del gol local, desaparecido en la cobertura. Pero el fútbol siempre da segundas oportunidades. Y en el añadido apareció en el área rival con una frialdad impropia de un central para firmar un gol ganador de puro especialista. De la nada, héroe.

Marc Guéhi – 6

Partido rarísimo para él. Central de selección inglesa, se vio reconvertido a mediocentro defensivo. Sufrió a ratos con la orientación del cuerpo y la salida de balón, pero nunca se escondió. Y cuando el reloj apretaba, se lanzó al área para marcar el empate en los minutos finales. Con Ayyoub Bouaddi a punto de llegar, este experimento puede durar un solo encuentro, pero dejó una diana importante.

Elliot Anderson – 6

Fichaje récord del club y primeros destellos de lo que puede aportar. Mucho despliegue, trabajo incansable y varias intervenciones clave para apagar incendios en campo propio. Le faltó algo de peso con balón, pero su lectura defensiva y su energía fueron un alivio constante.

Antoine Semenyo – 5

Venía de una pretemporada ilusionante, encarando y marcando diferencias. Esta vez, nada de eso. Se movió, lo intentó, pero nunca logró imponer su potencia ni desordenar la defensa de Bournemouth. Partido discreto.

Nico O’Reilly – 5

Ubicado como mediapunta clásico, con libertad entre líneas, apenas logró generar peligro real. Pocas conexiones limpias, casi ninguna ocasión clara fabricada desde su zona. Se marchó sustituido alrededor de la hora de juego, víctima de un plan ofensivo que no terminaba de carburar.

Phil Foden – 5

Arrancó eléctrico. Tocó mucho balón, se metió por dentro y dejó una genialidad con un taconazo delicioso para habilitar la ocasión de Lewis. Parecía el faro del equipo. Pero con el paso de los minutos se fue apagando, perdiendo peso y agresividad. Salió en el tramo final, lejos de su mejor versión.

Erling Haaland – 5

Nuevo corte de pelo, mismo instinto… o casi. Porque esta vez la puntería le abandonó. Falló un gol cantado a un par de metros de la línea en la primera parte, un error que no se asocia con él. Después, un remate alto y otro disparo mordido, desviado. Se movió, generó amenazas, pero le faltó lo que siempre le sobra: precisión letal. La pregunta queda en el aire: ¿se han ido también sus superpoderes con la melena rubia?

Los cambios que voltearon el guion

Matheus Nunes (min 56, por Lewis) – 5

Entró para dar aire y algo más de control a la medular. Tocó sencillo, sin complicarse, pero tampoco dejó una acción realmente decisiva. Presente, aunque sin huella profunda.

Rayan Cherki (min 62, por O’Reilly) – 8

El partido cambió en cuanto pisó el césped. Se ofreció entre líneas, encaró, pidió la pelota cuando quemaba. Y, sobre todo, asistió dos veces, convirtiéndose en el auténtico catalizador de la remontada de City. Un impacto inmediato que le abre una puerta evidente: ahora aspira con argumentos a ser titular el viernes en el campo de Crystal Palace.

Mateo Kovacic (min 62, por Anderson) – 5

Entró para dar criterio en la base de la jugada. Correcto, limpio, pero sin un gesto que rompiera el partido. Queda la duda: ¿debió arrancar él en el centro del campo en lugar de Guéhi?

Jack Grealish (min 82, por Foden) – 5

Poco tiempo y un contexto enloquecido. Se ofreció en banda, buscó alguna falta, intentó pausar el ritmo, pero no llegó a tener una acción determinante. Participación testimonial.

City se marchó con el triunfo gracias al talento tardío de sus suplentes y al olfato inesperado de sus defensas. La cuestión ahora es otra: ¿puede un aspirante al título permitirse vivir tanto al límite jornada tras jornada?