Chelsea llega a Hong Kong con Mudryk y Welbeck
Chelsea ya ha cambiado de escenario. Tras la primera parada de la gira de pretemporada, el equipo se instala en Hong Kong, donde le espera un amistoso de alto voltaje frente a Juventus a mediados de semana en el Kai Tak Stadium. Pero el viaje no solo trae un partido grande: también marca el regreso de un futbolista que llevaba casi dos años en la sombra y la llegada de un delantero veterano que conoce la Premier League al detalle.
Mudryk, de 20 meses de parón a otra vez disponible
Mykhailo Mudryk vuelve a respirar fútbol competitivo. El ucraniano de 25 años se reincorpora a la expedición de Chelsea en Hong Kong después de que se resolvieran los procedimientos disciplinarios por dopaje que lo mantenían apartado desde hace 20 meses.
El positivo por meldonium lo dejó congelado en el tiempo. Era una sustancia prohibida en aquel momento y la sanción le cerró de golpe el escaparate del fútbol de élite. Sin embargo, la guía científica cambió. Con los criterios actuales, aquel test ya no supondría una infracción. El resultado: Mudryk queda libre de culpa y vuelve a estar habilitado para competir.
El extremo tiene previsto aterrizar en Hong Kong este lunes, apenas algo más de 48 horas antes del duelo del miércoles ante Juventus. Poco margen, mucha carga emocional. Xabi Alonso tendrá que decidir si le da minutos en un escenario que, por todo lo que arrastra el jugador, tiene sabor a reinicio.
Welbeck, un veterano para el frente de ataque
No será el único rostro nuevo en el hotel de concentración. Danny Welbeck también está citado en Hong Kong para conocer a sus nuevos compañeros tras el acuerdo alcanzado entre Chelsea y Brighton por el delantero de 35 años. La operación se cerró por una cantidad no revelada, descrita como prácticamente simbólica.
Welbeck pasó reconocimiento médico en Londres la semana pasada y ya ha estampado su firma en un contrato de dos temporadas con el club de Stamford Bridge. Un movimiento que habla de necesidad inmediata: experiencia, oficio y un perfil que puede dar aire al ataque en un curso exigente.
Mientras tanto, otro fichaje de peso todavía tendrá que esperar para vestirse de corto con sus nuevos compañeros. Jordan Henderson será jugador de Chelsea, pendiente solo del anuncio oficial, pero no formará parte de la gira.
El centrocampista de 36 años se recupera de una fractura grave en el antebrazo y la muñeca izquierda, sufrida tras una caída sobre una valla publicitaria después de la victoria de Inglaterra ante México en el Mundial. La prioridad, en su caso, es volver a estar sano antes de entrar en la dinámica de Alonso.
Quenda y Penders se suman al nuevo proyecto
La semana en Hong Kong también servirá para que Xabi Alonso empiece a ver de cerca a dos jugadores que representan el futuro inmediato del club: Geovany Quenda y Mike Penders.
Quenda, fichado este verano desde Sporting CP, estaba llamado a viajar a Sídney el mes pasado, pero una pequeña lesión en un amistoso a puerta cerrada frenó sus planes. Se quedó en Cobham para completar la rehabilitación. Ya está recuperado, disponible y con ganas de mostrarse ante un técnico que valora el talento joven pero exige intensidad desde el primer minuto.
Penders, por su parte, se incorporará tras disfrutar de un descanso prolongado después de su participación en el Mundial con Bélgica. Otro regreso esperado, otro jugador que llega con ritmo competitivo y que puede subir el nivel de los entrenamientos desde el primer día.
MacPhee, el detalle silencioso en la pizarra
Entre los nombres propios que viajan en avión, uno destaca por lo que puede cambiar en los pequeños detalles. Chelsea espera también la llegada a Hong Kong de Austin MacPhee, tras el acuerdo alcanzado con Aston Villa por el reputado especialista en jugadas a balón parado.
Su presencia todavía no está confirmada para la sesión abierta al público del martes por la noche, una cita pensada para acercar el equipo a los aficionados locales. Si se suma a tiempo, será la primera oportunidad para ver de cerca al hombre llamado a exprimir cada córner, cada falta lateral, cada saque de banda ofensivo.
Con Juventus en el horizonte inmediato y un vestuario que se va llenando de caras nuevas y retornos sonados, la pretemporada de Chelsea en Hong Kong ya no es solo una escala más en el calendario. Es un laboratorio a cielo abierto para Xabi Alonso. Y, para más de uno en esta plantilla, el punto exacto donde la carrera se vuelve a poner en marcha.






