Chelsea presiona por Enzo, Arsenal evalúa a Osimhen y Rodri en la cuerda floja
Chelsea ha encendido la mecha del día. El club de Stamford Bridge ha dado a Manchester City un ultimátum claro: tienen hasta las 17:00 de hoy para presentar una oferta por Enzo Fernandez. Y no será barata. El precio está fijado en 120 millones de libras por el internacional argentino.
En el Etihad querían negociar a la baja, pero el contexto entre ambos clubes no ayuda. La relación quedó tocada después de que City tuviera que pagar 17 millones de libras en compensación por Enzo Maresca, que dejó el banquillo de Chelsea para ocupar el del campeón de la Premier League. En Londres se sintieron “decepcionados” por la forma en que el italiano gestionó su salida. Ahora, todo apunta a que Chelsea no cederá ni en el montante ni en el límite horario.
City, pendiente de Rodri y con el ojo en Bouaddi
El movimiento por Enzo no se entiende sin el otro gran nombre del día: Rodri. Barcelona presiona para sacar al centrocampista del Etihad y, según Sky Sports News, ya ha visto cómo City rechazaba una segunda oferta de 55 millones de libras por el campeón del mundo.
El club inglés, mientras tanto, sigue remodelando su centro del campo. Ha alcanzado un acuerdo de unos 51 millones de libras con Al Qadsiah para vender a Tijjani Reijnders, que ya ha aceptado las condiciones personales y se marchará a Arabia Saudí apenas un año después de llegar desde AC Milan por 46,5 millones. Con las ventas de Reijnders, Nathan Ake a Fenerbahce y James Trafford a Leeds, City ya ronda los 100 millones de libras ingresados en este mercado.
Y no se detiene ahí. Los campeones de la Premier están bien colocados para cerrar la llegada de Ayyoub Bouaddi desde Lille, una de las irrupciones más llamativas del último Mundial. Un ojo en las ventas, otro en los fichajes, y un tercero —si lo tuvieran— en el reloj de Chelsea.
Tottenham acelera por Savinho y coloca a Romero
Mientras City mide cada paso, Tottenham pisa el acelerador. El club londinense avanza hacia un acuerdo por Savinho, extremo de City, en una operación de 65 millones de libras más variables, según Miguel Delaney. El brasileño, fichado desde Troyes por algo más de 30 millones en 2024 y todavía con 22 años, encaja en la profunda renovación que lidera Roberto De Zerbi.
Spurs ya han incorporado a Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Andy Robertson, Marcos Senesi, Martin Dubravka y Cole Ramsey en un verano frenético. Solo Chelsea ha gastado más en la Premier League.
Y hay más movimiento. Atletico Madrid ha alcanzado un acuerdo de principio con Tottenham para fichar a Cristian Romero. El paquete se sitúa en torno a 34,2 millones de libras más complementos, con una cláusula del 15% sobre una futura venta, según Sky Sports. Inter Milan también se había interesado por el argentino, pero los colchoneros han tomado la delantera mientras los italianos se acercan al fichaje de Djed Spence.
Arsenal, Martinelli en el escaparate y el nombre de Osimhen sobre la mesa
En el norte de Londres, Mikel Arteta ya ha avisado: el mercado de Arsenal no está cerrado. Y los movimientos que se cuecen son de alto impacto. Gabriel Martinelli es objetivo prioritario de Galatasaray, que ha presentado una oferta de 38,5 millones de libras por el extremo brasileño de 25 años, según el periodista Florian Plettenberg.
Los turcos aprietan y, en esas conversaciones, ha surgido otro nombre mayúsculo: Victor Osimhen. De acuerdo con The Telegraph, los dos clubes han discutido la posibilidad de un acuerdo por el delantero, aunque no está claro si Arsenal está impulsando la operación o si Osimhen ha sido ofrecido a los gunners. La idea de incluir al nigeriano en un paquete que lleve a Martinelli a Estambul, con una cantidad de dinero menor, parece una fórmula que seduce a Galatasaray.
Arsenal, que ya ha firmado al extremo Christos Tzolis y ha sido vinculado con Julian Alvarez y Bradley Barcola, busca un nuevo atacante. La cuestión es si se atreverá a dar un golpe tan grande en la delantera sacrificando a uno de sus símbolos recientes.
Barcola, en el centro del tablero entre PSG, Liverpool y Arsenal
El nombre de Bradley Barcola se repite en varias oficinas de Europa. Para Liverpool es el objetivo número uno en ataque. El club de Anfield negocia con Paris Saint-Germain, aunque el vigente campeón de Europa exige 145 millones de libras por el extremo francés.
PSG no cierra la puerta. El presidente Nasser Al-Khelaifi mantiene el suspense: “Estamos trabajando con calma, no hablamos demasiado. No puedo decir si se irá o no. Hoy es jugador de PSG. Veremos”. Un mensaje calculado, sin promesas ni negativas.
Luis Enrique, por su parte, ha optado por el silencio cuando se le ha preguntado por el futuro de Barcola. El técnico, que prepara la Supercopa contra Aston Villa en Salzburgo, evitó pronunciarse sobre el atacante de 23 años, autor de tres goles con Francia en el último Mundial: no quiere entrar en valoraciones individuales en pleno mercado. Barcola, que regresó a los entrenamientos la semana pasada junto al resto de internacionales franceses y españoles, podría incluso jugar ante Villa mientras se resuelve su futuro.
Liverpool, según Ben Jacobs, está dispuesto a esperar. Si PSG incorpora uno o más atacantes en esta ventana —ya ha llegado el centrocampista Maghnes Akliouche desde Monaco por 50 millones de euros—, en Anfield confían en que el precio de Barcola baje por debajo de los 170 millones de euros (145 millones de libras). El club inglés parece haber enfriado su interés por Ibrahim Mbaye, también de PSG, por el coste que supondría abordar ambas operaciones. Arsenal permanece al acecho: si decide gastar fuerte, podría irrumpir en la puja.
Un mercado que hierve a contrarreloj
El panorama es claro: Chelsea blinda a Enzo Fernandez con un ultimátum millonario, Manchester City equilibra ventas, posibles salidas y grandes objetivos, Tottenham reconfigura su columna vertebral con Savinho y la venta de Romero, Arsenal sopesa sacrificar a Martinelli para redibujar su ataque con un perfil como Osimhen, y Liverpool juega al desgaste con PSG por Barcola.
Las cifras son astronómicas, los plazos son cortos y los teléfonos no paran. La pregunta es quién se atreverá a dar el siguiente gran paso antes de que el reloj marque el final de la jornada.






