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Celtic indignado por conflicto de calendario con Dundee

Celtic debería estar contando los días para su gran fiesta. Sin embargo, el club campeón de la Scottish Premiership 2025/26 arranca el nuevo curso con enfado y sensación de agravio: su primer partido de la temporada 2026/27, ante Dundee, ha sido programado para el mismo día en que el club planeaba su tradicional Champions Flag Day.

La nueva campaña de la máxima categoría escocesa arrancará en julio, con los estrenos ya definidos para los tres grandes focos del torneo: el vigente campeón Celtic, su eterno rival Rangers y el subcampeón Hearts of Midlothian.

El título que hoy defienden en Glasgow llegó de forma dramática. En la última jornada de la temporada pasada, Celtic selló la corona con un 3-1 ante Hearts, impulsado por los goles de Arne Engels, Daizen Maeda y Callum Osmand. Aquella tarde no solo coronó a los de verde y blanco; también terminó de hundir a Rangers.

El desplome de Rangers en la recta final fue tan sonado como decisivo: cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos los empujaron hasta la tercera plaza, a diez puntos de un Celtic que remató el curso con autoridad y festejo.

Cambio de banquillo y calendario caliente

El verano escocés apenas ha dado respiro. Ya se produjo un giro inesperado en los banquillos: Derek McInnes dejó Hearts para asumir el mando de Rangers. Un movimiento que sacude la jerarquía del campeonato antes incluso de que ruede el balón.

El debut oficial de McInnes al frente de Rangers será el 31 de julio, frente a Dundee United. Un estreno cargado de lupa, tanto por el peso del escudo como por la forma en que terminó la temporada anterior.

Hearts, por su parte, inicia su reconstrucción post-McInnes el sábado 1 de agosto, con una salida exigente al campo de Aberdeen. Un inicio áspero para un equipo que aún debe digerir la marcha de su técnico y la pérdida del título en la última jornada.

Celtic, mientras tanto, tiene marcado en rojo el 3 de agosto. Ese día comienza la defensa de su corona recibiendo a Dundee. Ese mismo día, según la tradición del club, debía lucir con orgullo la bandera de campeón ante su afición.

La fiesta, al lunes por la noche

Ahí nace el conflicto. La programación ha encendido a Celtic, que ve cómo su “curtain raiser” se solapa con los planes del Champions Flag Day y, sobre todo, cómo se desplaza la celebración a un horario que consideran inadecuado.

En un comunicado contundente, el club explicó su malestar y apuntó directamente al contexto que rodea la decisión: se trata de una determinación “fuera de nuestro control”, subrayaron, insistiendo en que la prioridad del club “siempre serán nuestros aficionados” y calificando de “decepcionante” que la jornada del banderazo de campeón se celebre un lunes por la noche.

El club detalló que había realizado “repetidas representaciones” tanto ante Police Scotland como ante la SPFL para evitar este encaje de fechas. La respuesta que recibieron los dejó, según su propio relato, tan sorprendidos como molestos: les trasladaron que “no hay elección” porque Police Scotland no puede dar soporte al partido en un fin de semana que coincide con otros eventos.

El único pequeño triunfo de Celtic en esta pulseada con el calendario ha sido arrancar un ajuste en el horario. El encuentro, inicialmente fijado para las 20:00, adelantará su inicio a las 19:30. Media hora que, a ojos del club, alivia mínimamente la carga para los aficionados que deben desplazarse entre semana.

No es la fiesta que imaginaban en Glasgow. El banderazo se mantiene, el título está en casa, pero la primera gran imagen del campeón llegará bajo luz artificial de lunes. Y en una temporada que ya arranca con tensiones en los despachos, la pregunta es inevitable: ¿cuánto pesará este choque entre calendario, policía y afición en el pulso anímico del campeón?

Celtic indignado por conflicto de calendario con Dundee