Brennan Johnson se une al Everton en un intercambio con McNeil
Brennan Johnson ya es jugador de Everton. El galés ha firmado por cuatro temporadas apenas ocho meses después de llegar a Crystal Palace, que pagó entonces un récord de 35 millones de libras para el club. Esta vez, el movimiento llega envuelto en algo poco habitual en la Premier League: un trueque directo. Dwight McNeil hace el camino inverso hacia Selhurst Park.
El intercambio enfrenta a dos extremos que llegan tocados. La breve etapa de Johnson en el sur de Londres fue un fiasco: 26 partidos en todas las competiciones, ni un solo gol. Venía de Tottenham con cartel y velocidad, pero nunca terminó de encajar.
McNeil tampoco puede presumir de curso. A sus 26 años, y después de ser señalado en su día como futura estrella en Burnley, cerró la temporada con Everton sin ver puerta en 25 encuentros. Dos atacantes, cero goles. Demasiado poco para el escaparate de la Premier.
El trueque ha encendido el debate mediático en Inglaterra. En directo, en talkSPORT, el excentrocampista de Tottenham Jamie O'Hara y el exdelantero de Aston Villa Gabriel Agbonlahor fueron al hueso con su análisis.
«Me gusta Dwight McNeil», arrancó O'Hara. «Brennan Johnson ha sido un mito durante unas cuantas temporadas. No lo hizo en Spurs. Se esconde en los partidos».
Agbonlahor se agarró a los números para rematar la idea. «Miras su producción la temporada pasada», señaló, subrayando la escasez extrema de goles y asistencias. «Es un poco como: “tú nos das a este y nosotros te damos a este”».
Los dos acabaron entre risas, hasta que O’Hara soltó la frase más cruel de la noche: «Nosotros te damos basura, tú nos das basura de vuelta».
La historia no terminó ahí. Un clip del intercambio se hizo viral en Instagram y Brennan Johnson no tardó en contestar. Ocho palabras, un dardo directo en los comentarios: «He ganado más que estos dos juntos».
El mensaje corrió como la pólvora. O’Hara reaccionó al día siguiente en X para matizar su postura y tratar de enfriar el incendio. «Este es el problema cuando solo escuchas un clip y no toda la historia», escribió. Según él, la conversación giraba sobre las estadísticas del último curso, «que fueron una basura», y no sobre la calidad de los futbolistas.
El exjugador insistió en que es «fan de McNeil» y que también había elogiado a Johnson: «Dije que Brennan tiene todos los atributos, pero él mismo admitiría que su temporada fue una basura».
Entre críticas, réplicas y aclaraciones en redes, Johnson ya mira hacia adelante. El extremo de 25 años aterriza en el Hill Dickinson Stadium con una misión clara: callar bocas. David Moyes necesita recuperar la mejor versión de un atacante rápido, vertical, que hasta ahora no ha logrado sostener su impacto en la élite.
McNeil, por su parte, encuentra en Selhurst Park una vía de escape y, quizá, una última gran oportunidad. Londres le ofrece un nuevo entorno, otro vestuario y la opción de reconectar con el talento que mostró en Burnley y que se ha ido diluyendo en Liverpool.
El calendario añade un punto extra de morbo a la operación. Everton y Crystal Palace se verán las caras en la primera jornada de la nueva Premier League. No habrá periodo de adaptación tranquilo ni margen para esconderse. Johnson y McNeil se reencontrarán de inmediato con sus antiguos compañeros, sus viejas gradas y, sobre todo, con un juicio público que no va a esperar.






