Benfica se lanza por Duran: última oportunidad para un talento en riesgo
Benfica está a un paso de cerrar la cesión de Duran, delantero internacional colombiano de 22 años, procedente de Al-Nassr, según informa el diario portugués A Bola. El acuerdo, prácticamente encarrilado, llevará al atacante al Estadio da Luz en calidad de préstamo, con un detalle clave: el club saudí asumirá la mayor parte de su elevado salario para que la operación sea viable.
Un fichaje millonario que nunca despegó
La historia reciente de Duran es la de un talento caro y todavía sin rumbo. Al-Nassr pagó por él 77 millones de euros en enero de 2025 y le firmó un contrato hasta 2030, en torno a los 20 millones por temporada. Una apuesta de estrella.
La realidad ha sido muy distinta. Solo 18 apariciones entre competiciones domésticas y continentales, sin continuidad, sin peso real en el proyecto deportivo. Demasiado poco para una inversión de ese calibre.
Esta semana, el CEO de Al-Nassr, Jose Semedo, le dio luz verde para buscar destino y relanzar una carrera que se ha ido apagando entre cesiones fallidas y decisiones disciplinarias cuestionables. Benfica aparece ahora como tabla de salvación… y también como examen definitivo.
Cesiones fallidas y un golpe duro con Colombia
Antes de este movimiento hacia Lisboa, Duran encadenó préstamos a Fenerbahce y Zenit St Petersburg. Ninguno funcionó.
En Turquía no logró asentarse. En Rusia, el panorama fue aún peor: problemas disciplinarios, pérdida de confianza del cuerpo técnico y, finalmente, apartado del primer equipo. Sin ritmo, sin minutos, sin escaparate.
La factura deportiva llegó pronto. Pese a sus 17 internacionalidades con la selección de Colombia, el delantero se quedó fuera de la lista para el Mundial de 2026. Un mensaje contundente: sin fútbol de club, no hay sitio en la élite internacional.
Lisboa como cruce de caminos
El plan está trazado. Duran aterrizará en Lisboa en los próximos días para pasar el reconocimiento médico y, si todo marcha según lo previsto, ponerse de inmediato a las órdenes de Marco Silva.
Nada de adaptación lenta. La idea es integrarlo de forma inmediata en la pretemporada, sumergirlo en la pizarra del técnico portugués y acelerar su entendimiento con el sistema y con sus nuevos compañeros. Benfica no quiere un proyecto a medio plazo: necesita rendimiento ya.
Para el jugador, el contexto es ideal y exigente a la vez. Un club grande, un entorno que sabe potenciar atacantes y un escaparate europeo de primer nivel. Pero también una hinchada que no tiene paciencia con las promesas eternas.
Un refuerzo para una delantera bajo presión
La llegada de Duran apunta directamente a reforzar un frente de ataque que se prepara para un curso cargado: títulos domésticos en juego y una fase de liga de Champions que no perdona errores.
Benfica busca profundidad, variantes y gol. Un delantero capaz de atacar espacios, fijar centrales y ofrecer alternativas en un calendario que exprimirá al máximo a la plantilla. Si el colombiano responde, el equipo gana un arma diferente; si no, será otra escala fallida en una carrera que ya ha consumido demasiado crédito.
Lisboa le abre la puerta. Ahora falta saber si Duran entra como una estrella renacida… o como un último intento antes de que el fútbol de primer nivel deje de esperarlo.






