El banquillo del Atlético brilla: Lee y Baena marcan la diferencia
Durante 45 minutos, el Atlético se estrelló una y otra vez contra el muro de Málaga. Un primer tiempo espeso, sin colmillo, con apenas cuatro remates y un xG de 0,10 que retrató la falta de claridad en ataque sin Julián Álvarez. El equipo de Diego Simeone corría, chocaba, insistía… pero no mordía.
El partido pedía algo distinto. Y el técnico argentino no esperó más.
En el minuto 57, Simeone agitó el tablero con una triple sustitución: al campo Lee, Baena y Giuliano Simeone. Tres caras frescas, tres perfiles distintos, una misma misión: cambiar un duelo que se encaminaba a la desesperación.
La respuesta fue inmediata.
Lee, en su debut oficial, se inventó el 1-0 con un golpeo de enorme calidad, un disparo con rosca que abrió el partido y desatascó al Atlético. Un estreno soñado: primer encuentro, primer gol y una estadística histórica bajo el brazo, al convertirse en el tercer debutante más joven del club en LaLiga en lo que va de siglo, con 25 años y 181 días.
El impacto del surcoreano no se quedó solo en el gol. Cerró la noche igualando el mejor registro del equipo tanto en ocasiones creadas como en entradas ganadas, un resumen perfecto de su influencia en las dos áreas. Tras el choque, subrayó la importancia de este arranque: los primeros partidos, dijo, eran clave pese a la falta de entrenamientos, y el triunfo resultaba fundamental para seguir creciendo. Admitió que aún falta ritmo, pero insistió en que el trabajo acabará puliendo al bloque, tanto en lo individual como en lo colectivo.
El tanto de Lee encendió al Atlético. El equipo empezó a jugar más arriba, a combinar con más confianza, a oler sangre. Málaga, hasta entonces ordenado y sólido, dio un paso atrás. El dominio rojiblanco, esta vez sí, se tradujo en pegada.
Y ahí apareció Baena.
El mediocampista firmó el 2-0 con un lanzamiento de falta espectacular, un golpeo directo que sentenció el encuentro y puso la guinda a la revolución desde el banquillo. Dos chispazos, dos golazos, tres puntos.
En la sala de prensa, Simeone no escondió su lectura del choque. Reconoció un primer tiempo de pura carrera, sin ocasiones de gol, y señaló el salto de calidad que aportaron los cambios. “Intentamos empezar con los chicos que están en mejor condición para competir”, explicó ante los periodistas, antes de remarcar que “en el primer tiempo fue correr, no tuvimos situaciones de gol” y que las sustituciones dieron “el salto” que necesitaba el equipo. Para el argentino, los dos tantos fueron “dos grandes goles” que permitieron ganar “un partido que no fue fácil”.
Lee, por su parte, también puso en valor el esfuerzo de los que iniciaron el encuentro. Aseguró que el trabajo del primer tiempo sostuvo al equipo hasta que llegaron los goles y remarcó que todo el grupo sigue “trabajando duro”, consciente de que el ritmo todavía no es el óptimo pero convencido de que con tiempo y entrenamiento el Atlético crecerá.
La noche deja una conclusión clara: el banquillo del Atlético marca diferencias. Y si Lee y Baena son capaces de mantener este nivel de impacto, ¿hasta dónde puede llegar este equipo cuando encuentre, por fin, su verdadero ritmo de competición?






