Arteta asegura tranquilidad por Mosquera y ambición en el mercado
Mikel Arteta salió del triunfo ante Aston Villa con dos mensajes claros: tranquilidad por Cristhian Mosquera y ambición total para el último día de mercado. El susto llegó en el tramo final, pero el técnico no tardó en apagar las alarmas.
Mosquera, pieza clave en la acción del gol al romper líneas con un pase que abrió el camino para Eberechi Eze y Riccardo Calafiori, se llevó la mano a la parte posterior de la pierna y pidió el cambio a falta de diez minutos para el final del tiempo reglamentario. El gesto encendió las dudas en el Emirates.
La respuesta de Arteta, sin embargo, fue directa.
«Él está bien», aseguró. «Pero sentía que estaba a punto de tener algo. Por eso tenemos el banquillo que tenemos, por eso tuvimos que meter a Ezri».
Ese “Ezri” era Ezri Konsa, que debutó con Arsenal precisamente ante su antiguo club, Aston Villa. Un estreno inesperado, acelerado por la molestia de Mosquera, pero que subraya la idea del entrenador: la profundidad del plantel no es un lujo, es una necesidad.
Mercado agitado y un nombre sobre la mesa
El susto físico no cambia el plan. Si acaso, lo refuerza. Arsenal sigue abierto a reforzarse en ataque y en la lista de opciones ha aparecido un nombre propio: Malick Fofana, de Lyon.
Arteta no escondió la intención.
«Estamos intentando mejorar la plantilla, y hasta mañana por la noche vamos a intentar hacerlo», explicó. «He estado desconectado del mundo durante 24 horas, porque creo que mi energía y mi foco tenían que estar en el partido, y ahora volveré a ello».
El técnico sabe que el rompecabezas ofensivo se complica con salidas y posibles llegadas, y que la pregunta es inevitable: ¿hay suficiente pólvora arriba?
Su respuesta fue matizada, pero firme en el mensaje de fondo.
«Depende de si todos están sanos o no. Podemos hablar de hoy, pero ese escenario puede cambiar», apuntó.
Cuatro competiciones, lesiones y una advertencia
Arteta tiró de ejemplo reciente para explicar su preocupación por el fondo de armario. Recordó la baja de Willy Saliba y el impacto que tuvo en la línea defensiva.
«Sabíamos que con Willy fuera, con una lesión en la línea de atrás, estábamos en un gran problema, así que teníamos que hacer todo», dijo. Y enlazó de inmediato con lo sucedido ante Aston Villa: «Y hoy, Mosquera no pudo continuar».
El mensaje quedó claro: el calendario y el estilo de juego no perdonan.
«Sabemos que la profundidad tiene que ser realmente grande cuando estás peleando por cuatro competiciones, y también por la manera en la que jugamos. Así que vamos a intentar hacerlo», remató.
Mosquera se marcha del partido con un susto, pero sin lesión grave. Arsenal se marcha al Deadline Day con una certeza: si quiere sostener el pulso en todos los frentes, el banquillo tendrá que estar tan afilado como el once titular.






