Arsenal busca redención en Europa tras la derrota ante PSG
Arsenal vuelve a la carga en Europa con una sensación incómoda a cuestas: lo rozó todo la temporada pasada y se quedó sin nada en el último suspiro. Ocho victorias en ocho partidos en la fase de liga, ni una sola derrota en los 90 minutos en toda la competición… y caída en los penaltis ante Paris Saint-Germain en la final de Budapest.
Esa herida sigue abierta. Y el intento de ir un paso más allá arranca este miércoles por la noche en Nápoles.
Arteta mueve piezas en un vestuario poderoso
Mikel Arteta sabe que llega a Italia con uno de los planteles más profundos del torneo. Y lo va a usar. La rotación no será un capricho, sino una decisión calculada.
En el centro del campo, el foco pasa por Bruno Guimaraes. El brasileño no disputó ni un minuto ante Chelsea en el último partido de Arsenal tras arrastrar un golpe. Con ese antecedente, el técnico contempla la entrada de Martin Zubimendi como alternativa en la sala de máquinas, una pieza fiable para dar equilibrio sin perder personalidad con el balón.
Más arriba, se abre la puerta para los que esperan su momento. Eberechi Eze apunta al costado izquierdo, donde podría sumar su primera gran noche continental con la camiseta de Arsenal. En punta, Viktor Gyokeres se perfila como candidato a su primera titularidad del curso si Arteta decide gestionar los minutos de Kai Havertz y no exprimirlo desde tan pronto en la temporada.
La defensa, entre ausencias y precauciones
Detrás, el panorama obliga a hilar fino. William Saliba sigue siendo una baja de larga duración por sus problemas de espalda. Jurrien Timber aún no ha disputado ni un minuto este año, aunque ya ve la luz al final del túnel en su recuperación. A eso se suma la duda de Cristhian Mosquera, tocado por un problema muscular que lo deja en el aire para la visita a Nápoles.
Ese escenario refuerza la figura de Ezri Konsa. Todo apunta a que repetirá como acompañante de Gabriel en el eje de la zaga, tal y como ocurrió en la victoria frente a Chelsea el domingo. Una pareja que ya dejó buenas sensaciones y que ahora tendrá un examen más exigente fuera de casa.
Si llega un cambio atrás, lo más probable es que sea en el lateral izquierdo. Riccardo Calafiori ha estado sobresaliente en las primeras semanas del curso, intenso en defensa y valiente en la salida de balón. Pero su historial de lesiones en Arsenal obliga a manejarlo con cuidado. Nadie quiere forzar la máquina en septiembre y lamentarlo en primavera.
Ahí entra en escena Piero Hincapie. Fue el único defensa en el banquillo ante Chelsea, una señal clara de cómo está repartida la línea de atrás. Con ese contexto, tiene muchas opciones de entrar en el once y arrancar como titular en Nápoles, ofreciendo piernas frescas y un perfil zurdo natural para sostener la banda.
Arsenal llega con cicatrices, pero también con una certeza: ya sabe lo que es dominar la competición. Ahora falta la parte más difícil. Terminar el trabajo.






