Arsenal busca a Bruno Guimarães y considera a Alex Scott como plan B
Arsenal ha elegido su batalla para este verano: Bruno Guimarães. Y no piensa rendirse fácilmente. El club londinense prepara una oferta de 70 millones de libras por el capitán de Newcastle, un intento ya formal y por escrito después de dos propuestas previas, no oficiales, que fueron rechazadas sin contemplaciones.
Las primeras aproximaciones, de 55 y 65 millones de libras, apenas provocaron reacción en St James’ Park. Newcastle no quiere vender. Y si algún día cambia de idea, el precio ya está marcado: entre 90 y 100 millones. Ese es el rango en el que el club del norte de Inglaterra valora a su mediocentro.
Aun así, Arsenal insiste. El nuevo intento de 70 millones está listo, pero las señales que llegan desde Tyneside son claras. Tanto Fabrizio Romano como el periodista Lee Ryder, de The Chronicle, apuntan a un nuevo “no” por parte de Newcastle. Y las fuentes consultadas por TEAMtalk dentro del propio club van todavía más lejos: la oferta que se avecina es “no bienvenida, no deseada y no será aceptada”.
Arteta quiere refrescar el centro del campo. El club ha avanzado en el frente más delicado: Bruno Guimarães ya tiene un acuerdo personal con Arsenal, según las informaciones publicadas. Falta el paso más difícil, convencer a Newcastle. Si eso no ocurre, el plan deportivo no puede quedarse en pausa.
Alex Scott, el elegido en el Emirates
Según CaughtOffside, en el Emirates ya han tomado una decisión interna: si Newcastle consigue retener a Bruno Guimarães, el siguiente objetivo será Alex Scott, de Bournemouth. Con solo 22 años, el inglés se ha colocado en el centro del mercado y se ha ganado un lugar privilegiado en la agenda de los grandes.
En el guion de Arsenal, Guimarães sigue siendo el objetivo prioritario. Es el jugador que Arteta quiere para elevar un escalón más a un equipo que ya compite por la Premier League. Pero el club londinense no puede permitirse improvisar. Scott se ha convertido en el plan B principal, no un simple nombre de relleno.
El problema es que ese “plan B” tampoco será sencillo.
Arsenal ya tanteó a Scott a comienzos de verano y recibió una respuesta negativa. Bournemouth, que se prepara para disputar la primera competición europea de su historia, se ha plantado públicamente: no tiene intención de vender a su centrocampista en este mercado, pese a que el jugador ha rechazado renovar su contrato.
La postura es firme, pero no ha asustado a nadie. Los pretendientes se acumulan y los cheques también.
Bournemouth resiste… incluso ante 64 millones
Esta misma semana, Ben Jacobs desveló que Chelsea lanzó una ofensiva contundente por Alex Scott: 64 millones de libras. La respuesta fue la misma que escuchó Arsenal en su primer intento. Rechazo total.
La operación, además, se enmarca en un contexto complejo en Stamford Bridge, donde se analiza el futuro de Enzo Fernández. Según las informaciones publicadas, la llegada de otro mediocentro no implicaría necesariamente la venta del argentino, aunque el club escucharía ofertas que alcanzaran los 120 millones de libras.
Lo que sí ha quedado claro es otra cosa: si 64 millones no bastan para que Bournemouth abra la puerta, cualquiera que quiera a Scott tendrá que ir bastante más lejos.
Ahí es donde se cruza el destino de Arsenal con el del joven inglés. Si los gunners fracasan en su asalto definitivo por Bruno Guimarães y deciden girar el foco hacia Scott, ya saben que el listón económico está por encima de esa cifra. Bastante por encima, según las señales que envía Bournemouth.
Arsenal se prepara, por tanto, para un verano de decisiones duras en el corazón de su proyecto. O rompe la banca por Bruno Guimarães, o entra en una puja feroz por Alex Scott. En cualquiera de los dos casos, el mensaje es evidente: el centro del campo será el lugar donde se mida la verdadera ambición del club en este mercado.





