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Amad y su rol clave en Costa de Marfil y el Manchester United

Amad llegó a esta ventana internacional con algo que llevaba meses buscando en el Manchester United: claridad. Dos goles recientes con Costa de Marfil, uno de ellos decisivo ante Francia en un amistoso de preparación mundialista, le habían abierto una puerta. O eso pensaba él.

Marca el tanto de la victoria frente a la campeona del mundo en un ensayo de lujo y, lógicamente, se ve titular cuando empiece el torneo de verdad. Sin embargo, cuando Costa de Marfil se mide a Ecuador el domingo, su nombre aparece donde menos quiere verlo un atacante de 23 años en plena madurez: en el banquillo.

En su lugar, en la banda derecha, aparece un adolescente que ya conoce bien el radar del United: Yan Diomande. Tiene 19 años, pertenece al RB Leipzig y apunta a Liverpool. Un debutante en un Mundial, eléctrico, descarado, que aprovecha el foco. A la izquierda, el joven Bazoumana Toure, de 20. Por dentro, como mediapunta, el veterano Nicolas Pepe. Entre tanta pieza ofensiva, Amad se queda fuera del dibujo inicial.

Para Emerse Fae, seleccionador marfileño, es un problema bendito: le sobran recursos arriba. Para Amad, un aviso. Ni siquiera un gol a Francia le garantiza el puesto.

Pero el fútbol tiene memoria corta… y también justicia inmediata.

De suplente incómodo a protagonista

Amad entra en el segundo tiempo para sustituir a Toure. No se queda pegado a la cal. Se mueve con libertad, flota entre líneas, aparece muchas veces por el carril central. En apenas 34 minutos cambia el tono del partido. Pide el balón, acelera, se ofrece. Y cuando llega la ocasión, no perdona.

El gol que cierra la victoria ante Ecuador es de delantero que sabe dónde hacer daño: aparece por dentro, ataca el espacio y define de primera tras un envío raso desde la derecha. Otra vez desde una posición central. Otra vez con una frialdad que contrasta con el ruido que le rodea en su club.

Ese tanto no solo deja a Costa de Marfil con pie y medio en los cruces —con Curazao aún por delante, el pase a la primera fase eliminatoria del Mundial, algo inédito en la historia del país, está prácticamente encarrilado—. También obliga a Fae a replantearse su jerarquía ofensiva. Cuesta imaginar que vuelva a dejar a Amad fuera del once a corto plazo.

Un rol que cambia… y da ideas al United

Lo más interesante para el United no es solo que marque. Es dónde y cómo lo hace. Tanto frente a Francia como ante Ecuador, Amad finaliza jugadas desde posiciones interiores, atacando el área como un falso nueve o un mediapunta con instinto goleador. Dos definiciones rápidas, a un toque, tras centros rasos desde la derecha. Pura eficacia.

No es un territorio desconocido para él. Aunque la pasada temporada en Old Trafford la pasó, casi siempre, clavado en la banda derecha, su cesión al Sunderland lo mostró como un falso nueve muy productivo en Championship. Allí ya dejó claro que no es únicamente un extremo de regate y uno contra uno, sino un atacante capaz de vivir entre centrales y castigar dentro del área.

Su curso más reciente en la Premier League no ha sido sencillo: dos goles y cuatro asistencias en 32 partidos no son cifras que llamen la atención en un club del tamaño del United. Pero el contexto engaña. Michael Carrick lo defendió con firmeza al final de la temporada, pidiendo que se mirara más allá de los números y se valorara su influencia en el juego y en un equipo que quiere ser protagonista con balón.

Con Costa de Marfil, esa influencia se ve reflejada también en estadísticas: cinco goles y dos asistencias en nueve partidos desde el inicio de la Copa África en diciembre. Producción de jugador importante. Producción de futbolista que pide un rol más central.

El hueco detrás de Bruno

El United tiene un frente de ataque maleable. Bryan Mbeumo y Matheus Cunha pueden moverse por las tres posiciones de arriba, y el club ya trabaja en reforzar la zona ofensiva, bien con un delantero con experiencia, bien con un jugador que pueda partir desde la izquierda.

Pero el verdadero vacío está en otro sitio: el relevo de Bruno Fernandes como mediapunta. El capitán viene de la mejor temporada de su carrera, pero en septiembre cumple 32 años y arrastra un volumen de minutos altísimo desde su llegada en enero de 2020. El equipo necesita un plan B fiable para el puesto de ‘10’.

Cunha puede ocupar esa zona en algunos partidos. Mason Mount también. Sin embargo, lo que está haciendo Amad con Costa de Marfil le abre una puerta que hace unos meses parecía cerrada: presentarse como alternativa real por el centro.

Su lectura entre líneas, su capacidad para girarse en espacios reducidos y, sobre todo, la calma con la que está definiendo cuando pisa área, encajan con lo que el United busca cuando Bruno descansa: alguien que mantenga el filo competitivo, pero con un perfil algo distinto, menos de lanzador y más de llegador.

¿Extremo, mediapunta… o todo a la vez?

La irrupción de Diomande en la derecha de Costa de Marfil no es una buena noticia para Amad si solo se le ve como extremo. El joven del RB Leipzig, rumbo a Liverpool, amenaza directamente ese puesto. Pero ahí entra en juego la versatilidad del jugador del United.

Puedes asumir el rol de Pepe como mediapunta, con el ex del Arsenal ya con 31 años. Puede ocupar el costado izquierdo, donde Toure aún está en fase de aprendizaje. Y puede, como se ha visto en estas últimas citas, aparecer por dentro como referencia móvil, atacando los espacios que dejan los centrales.

Cada vez que define desde el corazón del área, refuerza una idea que en Old Trafford no pueden pasar por alto: quizá el lugar donde más daño hace no es pegado a la línea de cal, sino respirando por detrás del nueve, o incluso ocupando su lugar.

Para Carrick, que quiere un ataque imprevisible y lleno de permutas, ese perfil es oro. Un jugador capaz de arrancar en banda, recibir entre líneas y acabar la jugada como delantero. Un comodín que, de paso, permita dosificar a Bruno sin que el equipo pierda colmillo.

Costa de Marfil ya está comprobando el valor de ese Amad más interior, más decisivo, más cercano al gol. La pregunta, ahora, se traslada a Manchester: ¿se atreverá el United a darle, por fin, el centro del escenario que su selección ya le está concediendo?

Amad y su rol clave en Costa de Marfil y el Manchester United