Alexis Mac Allister y su futuro incierto en Liverpool
Alexis Mac Allister está en el escaparate más grande posible, el Mundial 2026 con Argentina, a las puertas de una semifinal contra Inglaterra. Sin embargo, el ruido que le rodea no viene solo de Norteamérica, sino también de Anfield. Y no por lo que muchos esperaban.
El mediocampista de 27 años no está en conversaciones para renovar su contrato con Liverpool. Nada. Ni una reunión, ni un borrador, ni un principio de acuerdo, según informa BBC Sport. Le quedan todavía dos años de vínculo, pero el club no ha movido ficha… y el jugador tampoco.
De pilar del título a interrogante
Mac Allister llegó a Liverpool en el verano de 2023, procedente de Brighton & Hove Albion, por 35 millones de libras. Una operación que entonces se leyó como una ganga: campeón del mundo, en plena madurez futbolística y con margen para crecer.
Su primer gran impacto llegó rápido. En la primera temporada de Arne Slot al mando, el argentino fue una pieza clave en la conquista de la Premier League. Ritmo, criterio, personalidad en el centro del campo. Un fichaje que parecía encajar a la perfección en el nuevo proyecto.
Pero el último curso cambió el paisaje. Su rendimiento cayó de forma notable y, con él, la sensación de intocable. Menos influencia, menos continuidad, más dudas. No lo borró del once, pero sí lo sacó del pedestal.
Ahora, con Slot fuera y Andoni Iraola tomando el relevo, la pregunta es evidente: ¿qué versión de Mac Allister verá el nuevo técnico?
Sin renovación… y sin ofertas formales
Lo llamativo no es solo la ausencia de negociación con Liverpool. El informe también apunta a que Mac Allister no mantiene conversaciones con ningún otro club sobre un posible traspaso.
Su nombre ha sido vinculado de forma recurrente con Real Madrid. Rumores, interés, encajes tácticos imaginados en tertulias y columnas. Pero nunca hubo avances concretos. Nada que se acercara a una oferta real.
A día de hoy, la expectativa es que el argentino siga en Anfield a las órdenes de Iraola la próxima temporada. Sin renovación y sin movimiento en el mercado. Un escenario extraño para un futbolista de su peso y edad, en un club que suele anticiparse a este tipo de situaciones.
Contrastes en el vestuario de Anfield
El caso de Mac Allister contrasta con lo que ocurre a su alrededor. Dominik Szoboszlai, cuyo contrato también expira en 2028, sí está en conversaciones para ampliar su vínculo. Ryan Gravenberch firmó una renovación en mayo. Dos mensajes claros de confianza de la directiva.
En ese contexto, la falta de avances con el argentino llama todavía más la atención. No se trata de un olvido administrativo. Es una decisión, aunque de momento sea más de espera que de ruptura.
Curtis Jones, por su parte, vive otra novela. Su futuro también es incierto en Anfield, con interés serio de Inter de Milán. El club italiano ya ha visto rechazada una tercera oferta por el centrocampista inglés. Liverpool escucha, mide, pero de momento aguanta.
El centro del campo, ese sector que durante años fue el músculo y el alma del equipo, entra en una fase de redefinición. Y en medio de todo, Mac Allister.
Iraola, el gran examinador
Dentro del club se percibe una idea clara: Liverpool quiere ver cómo responde Mac Allister bajo las órdenes de Andoni Iraola antes de tomar una decisión definitiva sobre su futuro a largo plazo.
Tiene lógica deportiva. El técnico vasco propone un fútbol intenso, agresivo, de presiones altas y transiciones rápidas. Un contexto que puede potenciar al argentino… o exponer sus debilidades recientes.
Si Mac Allister recupera el nivel que mostró en la temporada del título, la renovación se convertirá casi en una obligación. Si la irregularidad se mantiene, el escenario cambiará por completo: con dos años de contrato, 2025 sería el momento límite para decidir entre vender o renovar.
Mientras tanto, el jugador se centra en el Mundial y en una semifinal de máximo voltaje ante Inglaterra. Allí, lejos de Anfield, puede empezar a escribir el próximo capítulo de su historia. La cuestión es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿será ese capítulo con la camiseta de Liverpool… o el preludio de una despedida anunciada?






