Al-Ittihad cierra el fichaje de Ritsu Doan
El general se mueve rápido. Muy rápido.
Al-Ittihad está a un paso de cerrar a uno de sus grandes objetivos de este mercado. El club saudí ha alcanzado un acuerdo con un equipo de la Bundesliga, un movimiento pensado para tapar el hueco que dejó la salida de uno de sus nombres más importantes en este verano turbulento. Solo quedan algunos detalles contractuales antes del anuncio oficial.
Según el diario saudí Al-Riyadiah, Al-Ittihad y Eintracht Frankfurt han llegado a un entendimiento para el traspaso del japonés Ritsu Doan a “el Decano”, acercando al jugador a un nuevo capítulo en la Roshn League tras su etapa en los campos europeos.
La operación llega marcada por una ausencia: la de Moussa Diaby, que se marchó rumbo a Bayer Leverkusen. Esa salida obligó al club de Yeda a lanzarse al mercado en busca de un atacante capaz de ocupar esos espacios, asumir responsabilidades y ofrecer variantes en los últimos metros.
Doan encaja en ese perfil. Puede moverse por varias posiciones de ataque y aterriza con una buena mochila de experiencia en Europa. Un perfil ideal para un Al-Ittihad en reconstrucción, que intenta girar la página y desprenderse de muchas de las caras que definieron el proyecto anterior.
El mismo medio saudí asegura que el acuerdo entre Al-Ittihad y Eintracht Frankfurt ya está cerrado. Las dos partes aguardan ahora la resolución de unas pocas formalidades contractuales antes de que el japonés sea, oficialmente, jugador del club de Yeda. La sensación es clara: el anuncio es cuestión de tiempo.
El fichaje de Ritsu Doan se enmarca en una ofensiva más amplia de Al-Ittihad tras un verano de sacudidas fuertes. La directiva quiere entregar al entrenador una plantilla con variantes reales, capaz de plasmar sus ideas y de darle a “el Decano” una identidad distinta en esta nueva temporada.
Si nada se tuerce, Doan tomará el testigo de Diaby en la estructura ofensiva del equipo y puede convertirse en una de las piezas que cambien el ritmo arriba. La afición de Al-Ittihad ya mira el reloj y espera dos cosas: la confirmación oficial y la llegada del japonés para poner en marcha, de una vez, el nuevo proyecto.






