Zidane y su equipo técnico en la selección francesa
Zinedine Zidane ya tiene equipo. No sobre el césped, sino detrás de él. La Federación Francesa de Fútbol (FFF) hizo oficial este jueves la composición completa del cuerpo técnico que acompañará al nuevo seleccionador de Francia, un organigrama diseñado al detalle por el propio Zidane y validado por el presidente Philippe Diallo.
Es el primer gran paso de la era post‑Didier Deschamps. El relevo ya no es solo una cuestión de banquillo, sino de estructura. Todo se ajusta al calendario marcado el 28 de julio, durante la rueda de prensa de presentación: la lista definitiva se mostrará a los medios a comienzos de septiembre, pero el esqueleto ya está claro. Y tiene nombres de peso.
El regreso de Barthez, símbolo de una generación
El fichaje más llamativo no lleva botas, sino guantes. Fabien Barthez vuelve a la selección para encargarse de los porteros, ahora bajo las órdenes de su antiguo compañero. Zidane y Barthez compartieron algunos de los capítulos más gloriosos de la historia de Les Bleus, y su reencuentro devuelve al vestuario una dosis evidente de experiencia de élite internacional.
La presencia del mítico guardameta no es solo un guiño al pasado. Es una declaración de intenciones sobre el tipo de exigencia y cultura competitiva que Zidane quiere reinstalar en Clairefontaine.
En contraste, hay una ausencia que no pasa desapercibida: Bernard Diomede. El exextremo sonó con fuerza para integrarse en el nuevo staff, pero su nombre no figura en la lista oficial. Zidane ha optado por un círculo muy reducido y de absoluta confianza.
Bettoni, Msaidie y el núcleo duro de confianza
A su lado, como casi siempre, estará David Bettoni. El hombre que le acompañó en su exitosa etapa en el banquillo de Real Madrid aterriza como asistente principal, una extensión natural del pensamiento futbolístico de Zidane en el día a día.
El grupo técnico se refuerza también con Hamidou Msaidie, que se incorpora como asistente para apuntalar la parcela táctica. La idea es clara: rodear al seleccionador de voces que conozcan su método, pero que también aporten matices y lectura de partido.
La estructura de análisis y observación la encabezará Stephane Plancque, nombrado ojeador y observador táctico. Sobre él recaerá la misión de radiografiar rivales y tendencias, un punto clave en el fútbol de selecciones, donde cada ventana internacional deja poco margen de maniobra.
Gregory Dupont asumirá el papel de responsable de estrategia y rendimiento. Su función se sitúa en el cruce entre la preparación física, la planificación de cargas y la optimización del rendimiento colectivo. A su alrededor trabajarán el asistente y analista de vídeo de datos Farid Tabet y el asistente de vídeo Clement Ybert, encargados de traducir el juego en información útil para el cuerpo técnico y los futbolistas.
Un puente con las instituciones y un bloque médico robusto
La FFF también adelantó que el organigrama definitivo incluirá la figura de un responsable de enlace, un puesto que se definirá mediante un acuerdo formal entre la propia Federación y el Ministerio del Interior francés. No es un detalle menor: la selección se mueve en un entorno altamente regulado y mediático, y ese rol será clave en la coordinación institucional y logística.
El apartado médico llega igualmente blindado. El doctor Herve Collado liderará un departamento sanitario construido para acompañar el nivel de exigencia del calendario internacional. A su lado trabajarán el osteópata Philippe Boixel, el podólogo Marc Retali y un grupo de fisioterapeutas en el que destacan nombres como Maxime Matton y Paul Olive.
Todo está pensado para que el jugador llegue al campo con una sola preocupación: competir.
Zidane ya tiene su equipo en la sombra. Ahora empieza lo que realmente le define: preparar, ajustar, decidir. Los próximos partidos internacionales dirán si este nuevo cuartel general de Les Bleus está a la altura del desafío que implica tomar el relevo de una de las etapas más exitosas en la historia de Francia.






