Wydad enfrenta desafíos con Karmoun y la FIFA
Wydad vive un verano áspero. En el terreno deportivo, pierde terreno frente a un rival directo. En los despachos, ve cómo se acumulan las sentencias en su contra y cómo la amenaza de un bloqueo en el mercado se hace cada vez más real.
FAR Rabat golpea donde más duele
El caso de Ferji Karmoun es el último revés. Wydad había hecho los deberes: acuerdo con el jugador, visto bueno de la directiva de Olympic Safi y un camino aparentemente despejado para cerrar el fichaje del defensa.
Entonces apareció FAR Rabat y trastocó el guion.
El club militar, decidido a reforzar una zaga debilitada por las salidas de Yunis Abdelhamid y Nouh El Abd, entró en la puja con determinación y, sobre todo, con más dinero. Su oferta económica superó la propuesta de Wydad y el traspaso que parecía encarrilado se vino abajo.
La presión económica cambió incluso la postura de Olympic Safi. Según el portal marroquí Sport7, el club decidió elevar sus exigencias y optar por una subasta abierta: Karmoun irá al equipo que presente la mejor oferta financiera. Nada de acuerdos sentimentales ni preferencias deportivas. Solo números.
Para Wydad, que ya contaba con el visto bueno del jugador, el golpe es doble: pierde una pieza que consideraba estratégica y ve cómo un rival directo marca territorio en el mercado.
Cinco sentencias firmes y un veto que aprieta
El problema, sin embargo, va mucho más allá de un fichaje frustrado.
La Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA emitió un nuevo fallo en contra de Wydad en un litigio con uno de sus antiguos jugadores extranjeros. Un expediente más en una lista que ya suma cinco decisiones definitivas contra el club.
Cada una de esas sentencias pesa. Y todas juntas condicionan el futuro inmediato: Wydad debe saldar por completo esos casos si quiere levantar la prohibición de inscribir nuevos jugadores y registrar sus refuerzos antes del inicio de la temporada.
No se trata solo de la FIFA. De acuerdo con Sport7, el club tiene también más de siete expedientes abiertos ante la Comisión Nacional de Disputas. Una montaña de casos heredados que amenaza con tragarse la planificación deportiva.
En el centro de ese laberinto aparece el presidente Brahim El Assri. Llegó al cargo con la misión de reconstruir, y se ha encontrado con un legado envenenado. La anterior administración, encabezada por Hicham Ait Menna, dejó tras de sí una estela de conflictos contractuales y reclamaciones económicas que hoy marcan la agenda diaria del club.
El Assri se ve obligado a trabajar a contrarreloj: sin resolver esos expedientes, el mercado se convierte en un callejón sin salida.
Benabid, una renovación que vale oro
Mientras lucha en los tribunales, Wydad intenta proteger lo que ya tiene. Y ahí el nombre clave es El Mehdi Benabid.
El guardameta se ha convertido en una prioridad absoluta para la directiva. Con el mercado bloqueado y la incertidumbre alrededor de los fichajes, perder a un titular consolidado sería un lujo inasumible.
Según Le360 Sport, el club ya ha presentado una nueva oferta de renovación a Benabid, después de ponerse al día con todas las cantidades pendientes que mantenía con él. Un gesto claro: Wydad quiere que su portero siga siendo el dueño del arco.
La pelota está ahora en el tejado del jugador. Su decisión, que se espera en los próximos días, puede marcar el tono del verano rojiblanco: o como una señal de confianza en el proyecto, o como otro síntoma de un ciclo que se agrieta.
Un verano decisivo
Entre la ofensiva de FAR Rabat por Karmoun, las cinco sentencias firmes de la FIFA, los expedientes abiertos en la Comisión Nacional de Disputas y la negociación crucial con Benabid, Wydad se mueve en un equilibrio frágil.
El Assri y su equipo directivo tienen por delante semanas sin margen para el error: o limpian el tablero jurídico y aseguran a sus hombres clave, o verán cómo el club llega al inicio de la temporada con menos armas, más deudas y muchos más interrogantes de los que un gigante puede permitirse.






