Warrington Rylands sufre goleada histórica: Neil Reynolds pide calma
Neil Reynolds no se asusta tras la goleada más dura de Warrington Rylands desde su ascenso a la Northern Premier League. Ni rastro de pánico en su discurso, pese al 5-0 encajado en casa ante Redcar Athletic y a las tres derrotas en las primeras cinco jornadas.
El técnico, que volvía al banquillo tras cumplir una sanción de cuatro partidos sin poder estar en la banda, habló de “un día horrendo” y tiró de memoria reciente para pedir calma.
“Simplemente hemos tenido un mal día”, explicó en el canal de YouTube del club. Sin rodeos, pero también sin señalar a nadie. “No hay nadie en mi vestuario que tenga que preocuparse por ser reemplazado o por que yo le señale. Hemos tenido un día horrendo y todos lo sabemos. Como equipo –cuerpo técnico y jugadores– hemos tenido un mal día en la oficina”.
La goleada dolió. Y más por cómo se produjo. Al descanso, Rylands solo perdía 1-0 y seguía metido en el partido. Pero a mitad de la segunda parte ya había encajado tres goles más, y Redcar remató con un quinto tanto en los minutos finales. El marcador se disparó, la confianza se resintió.
“Ese no debería haber sido el resultado viendo dónde estábamos al descanso”, admitió Reynolds. “Por desgracia, la información que trasladamos no se retuvo. Nos ha ganado un equipo excepcional que ha venido aquí y ha hecho su trabajo”.
El técnico, sin embargo, se agarró a un precedente muy claro. Un punto de inflexión que todavía pesa en ese vestuario.
“Sobre febrero de la temporada pasada fuimos a Prescot y perdimos 3-0”, recordó. “Después del partido nos quedamos en el vestuario. Salvo los nuevos, todos los que estaban hoy allí estaban también en Prescot aquel día. Tuvimos una conversación, con palabras abiertas y honestas, y después encadenamos una racha increíble. Estuvimos a un penalti de lograr el ascenso”.
Ese es el modelo de reacción que Reynolds exige ahora. Nada de hundirse. Toca responder.
“Si reaccionamos de forma positiva –y eso significa dar una actuación en Workington el martes por la noche y luego construir sobre ella contra Alfreton– miraremos atrás a este momento y sabremos lo que se siente al estar tan abajo”, subrayó. “Tenemos que aprender de esto: hemos construido este equipo y hemos tenido un mal día”.
El calendario no da tregua. Tampoco el propio entrenador, que sabe que las próximas 72 horas se harán eternas mientras prepara el viaje a Workington.
“Van a ser tres días largos hasta el martes”, reconoció. “Es duro, desde luego, pero no hay pánico”.
El golpe ya está dado. Ahora falta ver si Warrington Rylands vuelve a convertir una tarde negra en el inicio de otra gran reacción.






