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La victoria de España en el Mundial vista desde la NFL: comparando defensas históricas

Cuando España inició su camino en el Mundial con un empate 0-0 frente a Cabo Verde, pocos apostaban por que el equipo dirigido por Luis de la Fuente llegaría tan lejos. La defensa fue fundamental, pero ganar un Mundial requiere también marcar goles, y muchos dudaban si España contaba con el ataque necesario para coronarse campeón.

Las dudas se disiparon el domingo, cuando España ganó el título mundial con un marcador de 1-0, mostrando una superioridad más clara en las estadísticas defensivas que en el marcador final. España estableció un récord al conceder solo un gol en todo el torneo, incluso jugando un partido más que campeones anteriores.

Esta victoria recuerda algunas de las carreras más impresionantes en defensa dentro de la historia del Super Bowl en la NFL, donde los equipos ganadores fueron impulsados principalmente por sus unidades defensivas.

Comparación de la defensa española con defensas legendarias de la NFL

Lamine Yamal es una estrella, aunque en este Mundial no destacó como uno de los mejores jugadores del mundo. Mikel Oyarzabal fue el máximo goleador del equipo con cinco tantos, pero el éxito de España se basó en un esfuerzo colectivo, donde cada jugador cumplió su función a la perfección.

De manera similar, los Ravens del 2000 tuvieron un quarterback, Trent Dilfer, que hizo lo justo sin ser el eje principal del equipo. Baltimore permitió apenas 10.3 puntos por partido en temporada regular y solo 5.8 en playoffs, coronándose con una victoria contundente 34-7 sobre los Giants en el Super Bowl.

No fue un gigante derribado como Messi en esta final, pero la defensa de Baltimore mostró una dominancia comparable a la española. Además, tanto en los Ravens como en España, el conjunto superó a cualquier figura individual, siendo la suma del equipo lo que marcó la diferencia.

Un ejemplo moderno de una defensa decisiva es la de los Broncos en 2015. Aunque muchas franquicias campeonas cuentan con defensas fuertes, Denver destacó por cómo su defensa fue clave para conseguir el título.

Peyton Manning, ya en declive físico, había tenido una temporada llena de lesiones y errores. Para los playoffs, asumió un rol de gestor del juego mientras la defensa tomaba el protagonismo. En la final de conferencia, Von Miller presionó constantemente a Tom Brady, y el partido terminó con una conversión fallida de dos puntos interceptada.

Al igual que en el Mundial donde el mayor talento estaba en Argentina, en el Super Bowl 50 todos querían ver a Cam Newton, el MVP, pero los Broncos lo neutralizaron completamente, limitándolo a un 43.9% de pases completados y forzando cuatro balones sueltos.

En ese juego, la imagen duradera es la defensa obligando a Newton a dudar ante un balón perdido, mientras que para España, el gol de Ferran Torres será recordado, aunque la verdadera victoria fue evitar que les anotaran.

España llegó al último partido como ligera favorita y dominó a la gran estrella rival. Los Seahawks en el Super Bowl 48 vivieron una situación parecida, enfrentándose a unos Broncos históricos con Peyton Manning en su mejor temporada. El partido mostró rápidamente quién tenía el mejor equipo.

En el Mundial, la defensa española tardó más en reflejar su dominio en el marcador, pero el resultado fue el mismo que para Seattle años antes: un ataque poderoso, como el de los Broncos o Argentina, fue completamente detenido por una defensa histórica.

Considerados por muchos como el mejor equipo defensivo en la historia de la NFL, los Bears de 1985 son un referente. Tal vez sea pronto para comparar a España con ellos, especialmente porque España no era favorita ni siquiera en semifinales.

No obstante, ninguna selección había logrado frenar el ataque rival como España, que fue la primera campeona en permitir menos de dos goles en todo el torneo, a pesar de jugar un partido extra. España anotó 13 goles y recibió solo uno, con un récord de 7 victorias, 0 empates y 1 derrota.

Los Bears (15-1) superaron a sus rivales 91-10 en playoffs. España no siempre mostró ese nivel de dominio absoluto, pero en los momentos claves, como semifinales y final, fue claramente superior, derrotando a los máximos goleadores de la historia del Mundial para ganar el título.