Tottenham ajusta tornillos en amistoso contra Getafe
Tottenham entra en la fase seria del verano. Esta tarde, en la calma controlada de Hotspur Way y lejos de las cámaras, el equipo de Roberto De Zerbi afronta un amistoso de 70 minutos a puerta cerrada ante Getafe, otro paso más en una pretemporada que, por ahora, avanza con paso firme.
El conjunto londinense regresa a casa después de una gira muy productiva por Nueva Zelanda y Australia. Kilómetros en las piernas, automatismos en la pizarra y, sobre todo, resultados: los Spurs buscan enlazar su quinto partido consecutivo sin derrota en este verano que ya huele a Premier League.
La última escala del viaje dejó una imagen potente. Frente a Chelsea, en un duelo con sabor londinense trasladado al otro lado del mundo, Tottenham se llevó una victoria agónica por 2-1. Con un jugador menos tras la expulsión de Kevin Danso, el equipo sostuvo el pulso, aguantó el empuje rival y terminó golpeando en el momento más cruel para cualquiera: prácticamente con la última acción del encuentro, Richarlison apareció para firmar el gol decisivo y cerrar una remontada que dice mucho del carácter que De Zerbi quiere imprimir.
Ese final en Australia no fue solo un triunfo de verano. Fue una declaración de intenciones. Un equipo que no se rinde, que compite hasta el último segundo y que encuentra soluciones incluso cuando el contexto se le vuelve en contra.
Ahora el escenario cambia. No hay estadio lleno, no hay ruido, no hay ambiente de gira. Solo el silencio de un entrenamiento elevado al rango de partido ante Getafe, un rival que acostumbra a exigir físicamente y que puede poner a prueba la solidez de un Tottenham aún en construcción. Es el tipo de ensayo que a los entrenadores les gusta: control total del entorno, máxima exigencia interna.
De Zerbi ya ha dejado claro que el equipo va por el camino correcto, pero también que el trabajo está lejos de completarse. Hay detalles por ajustar, mecanismos por pulir y decisiones por tomar antes del debut liguero en el campo de Brentford dentro de dos semanas. La gestión de la plantilla, los roles en determinadas posiciones y la respuesta del grupo ante distintos escenarios tácticos forman parte del examen de estas jornadas.
Cada minuto cuenta ahora. Cada amistoso, incluso uno de 70 minutos y sin público, pesa en la preparación. Tottenham llega con confianza tras su gira, pero sabe que el verdadero juicio empieza en la Premier League. Y en Hotspur Way, esta tarde, se escribirá otra pequeña parte de esa preparación silenciosa que suele marcar la diferencia cuando el balón ya no permite excusas.






