Sunderland presenta oferta por la cesión de Jack Grealish
Sunderland se ha metido de lleno en uno de los movimientos más llamativos del mercado. Según The Athletic, el club del Stadium of Light ha registrado formalmente su interés por Jack Grealish y ha presentado a Manchester City una ambiciosa propuesta de cesión para el extremo de 30 años.
La oferta incluye un esquema claro: City seguiría asumiendo una parte importante del elevado salario semanal del futbolista, mientras que Sunderland se haría cargo del resto. El plan va más allá de un simple préstamo: el acuerdo contemplaría una cláusula para que el conjunto del noreste pueda convertir la operación en traspaso definitivo el próximo verano, cuando expira el contrato de Grealish en el Etihad Stadium.
Un giro radical en la carrera de Grealish
Para Grealish, el movimiento supondría un cambio drástico de escenario en busca de minutos y peso real en un proyecto. Viene de una etapa complicada. La temporada pasada la disputó íntegramente cedido en Everton, donde, bajo las órdenes de David Moyes, firmó dos goles y seis asistencias en 22 partidos antes de que una fractura por estrés en el pie, en enero, cortara en seco su campaña.
Everton disponía de una opción de compra cercana a los 50 millones de libras para quedarse con el internacional inglés, pero el club de Liverpool decidió no activarla. Desde entonces, el futuro del que fuera capitán del Aston Villa ha quedado en el aire, a la espera de un destino que le devuelva protagonismo.
Europa como reclamo y un proyecto en construcción
Regis Le Bris quiere algo más que juventud y promesas para afrontar la Europa League. El técnico francés ha pedido experiencia de primer nivel y ve en Grealish una pieza capaz de elevar el techo competitivo del equipo en las noches continentales.
La ofensiva por el jugador del City encaja en una estrategia más amplia. Sunderland también trabaja en la incorporación del extremo de Marseille, Igor Paixao. El brasileño, de 26 años, viene de marcar 12 goles en Ligue 1 y las condiciones personales no se consideran un problema. El escollo, de momento, está en el acuerdo entre clubes, todavía sin cerrarse.
El mercado del conjunto inglés se ha movido con decisión. Ya han llegado el lateral Thomas Meunier, curtido en grandes escenarios, y el joven Dayann Methalie para reforzar los costados de la defensa. En el centro del campo, Jules Ahoka se suma para dar variantes y piernas frescas a la sala de máquinas. El mensaje es claro: Sunderland no quiere que la aventura europea le quede grande.
El ocaso de una era en el City
En Manchester City, la disposición a escuchar ofertas por el que fue su fichaje récord lleva tiempo sobre la mesa. Informaciones de junio ya apuntaban a que el club estaba abierto tanto a una cesión como a un traspaso definitivo.
Grealish llegó al Etihad en una operación histórica de 100 millones de libras procedente del Aston Villa y acumuló 159 partidos en todas las competiciones con la camiseta del City. Tocó techo en la temporada 2022-23, cuando se convirtió en pieza clave del triplete: Champions League, Premier League y FA Cup. Aquella campaña fue casi intocable en la banda izquierda, con 50 apariciones y un rol central en el juego de Pep Guardiola.
Ese escenario se ha desdibujado por completo. En el curso 2024-25 su participación en liga se redujo a solo siete titularidades. El punto más bajo llegó con su ausencia total de la convocatoria en el último partido de la temporada ante Fulham. Guardiola aseguró entonces que no se trataba de “nada personal”, pero la realidad se endureció aún más cuando Grealish también quedó fuera de la lista para el Mundial de Clubes.
Un presente de banquillo y un futuro por decidir
El inicio de la presente campaña no ha cambiado la dinámica. El internacional inglés ha salido desde el banquillo en los dos primeros encuentros oficiales del City: entró en la derrota de la Community Shield ante Arsenal y volvió a tener minutos en la segunda parte del triunfo por 2-1 en Premier League frente a Bournemouth.
Para un futbolista que hace poco era símbolo del proyecto campeón, el contraste es brutal. De estandarte del triplete a recurso puntual. De intocable a moneda de cambio.
Ahora, Sunderland le tiende la mano con un plan claro, un rol protagonista y el escaparate de la Europa League. La pelota está en el tejado del City, del propio Grealish… y de un mercado que, de cerrarse esta operación, podría ver uno de sus movimientos más significativos del verano.






