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Steve McManaman y el sueño de ver a Erling Haaland en el Barcelona

Steve McManaman no se muerde la lengua cuando se habla del gran sueño del mercado: ver algún día a Erling Haaland vestido de azulgrana. La pregunta es directa: ¿puede el noruego acabar liderando el ataque del Barcelona? La respuesta del exjugador del Manchester City llega con un matiz clave: “Puede ser”, pero el camino está lleno de obstáculos.

El exinternacional inglés, que habló con GOAL en una acción con ESPN en Disney+ —plataforma que emitirá este sábado la visita del Atlético al Sevilla—, bajó de inmediato el suflé del romanticismo. Para él, el gran problema no es deportivo, es económico. “Todo el mundo tiene esta idea mítica de que Erling quiere jugar en España, ¿no? La cuestión es si el Barcelona puede siquiera permitirse a Erling”, apuntó, dejando claro que la operación, a día de hoy, suena más a ensoñación que a plan inmediato.

Haaland, además, no parece tener prisa. “Erling se ve muy, muy feliz en el City. Firmó un contrato larguísimo el año pasado”, recordó McManaman, subrayando que el delantero ya está en un entorno ganador, con un proyecto sólido y un rol indiscutible. No hay urgencias en su carrera, al menos desde Manchester.

Aun así, el excentrocampista entiende por qué el nombre del noruego aparece una y otra vez vinculado al Barça. La plantilla de Xavi ha perdido pegada en la posición de ‘9’ puro. “Estoy de acuerdo, pensé que el año pasado estaban bastante justos arriba, y aun así fueron y ganaron la liga con bastante comodidad. Robert se ha ido, Ferran se ha ido, ¿quién es su delantero centro este año?”, se preguntó, abriendo un debate que sobrevuela el verano culé.

McManaman repasó uno por uno los recursos ofensivos actuales del conjunto azulgrana. “[Karim] Adeyemi no es realmente un nueve de área, es más un velocista típico”, explicó. “Tienes a Raphinha, tienes a [Anthony] Gordon, tienes a Lamine [Yamal]”. Mucho desborde, mucha chispa, pero poca referencia fija en el corazón del área.

La sensación se repite para él temporada tras temporada. “Siempre que miré al Barcelona el año pasado, hicieron lo mismo; el año anterior, lo mismo. Miraba varias zonas y pensaba: ahí están cortos, ahí también… y luego van y lo arrasan todo”, confesó. Un equipo que parece incompleto sobre el papel y, sin embargo, acaba pasando por encima de casi todos.

En esa capacidad camaleónica, McManaman destacó un nombre propio inesperado: Eric Garcia. “Lo vi jugar en cuatro o cinco posiciones el año pasado y pensaba: ‘¿puede jugar ahí?, ¿puede jugar ahí?’. ¡Y sí, puede, puede jugar en todas partes!”, relató, casi sorprendido por la versatilidad del defensor.

Esa elasticidad táctica, sin embargo, no borra la conclusión que el inglés repite una y otra vez: “Sigo pensando que necesitan un nueve posicional”. Un delantero de área, de referencia, que fije centrales y viva en la zona de remate. Si no llega de fuera, la solución podría estar dentro. “Otra cosa es si lo tienen en La Masia, un chico joven que pueda hacer el trabajo durante 10-15 partidos”, deslizó, abriendo la puerta a una posible irrupción desde la cantera.

Mientras tanto, McManaman observa cómo el eterno rival se mueve de otra forma en el mercado. “El Madrid ha traído a [Carlos] Espi, ya ha marcado algunos goles, de nuevo un tipo de jugador diferente”, señaló. Un matiz importante: perfiles distintos, maneras distintas de construir el gol.

La gran diferencia, para él, está en el reparto de la producción ofensiva. En el Barcelona actual no hay —de momento— un único depredador del área. Hay varios candidatos a sumar cifras altas. “Lamine hará 20 si se mantiene sano, Raphinha hará otros 25 si se mantiene sano, y Adeyemi apuesto a que hará 20, y Gordon, si juega suficientes partidos, hará 20 goles”, pronosticó. Un abanico amplio, una amenaza coral.

“Tienden a repartirlo todo un poco más equitativamente que el Real Madrid”, remató. Ahí se abre el gran interrogante de la temporada: ¿bastará ese reparto de goles para sostener al Barça en la élite… o acabarán necesitando, sí o sí, a un Haaland que hoy todavía parece muy lejos del Camp Nou?