Sheffield United enfrenta posible sanción de 12 puntos por liquidación de empresa compradora
Sheffield United vuelve a vivir días turbios lejos del césped. El club de Championship podría enfrentarse a una deducción de 12 puntos después de que la empresa utilizada para adquirirlo, COH Sports Bidco Limited (CSBL), fuera puesta en liquidación por el Tribunal Superior este miércoles.
El golpe judicial fue fulminante. La vista duró apenas unos 10 segundos. Nadie de CSBL se presentó.
Un acuerdo de más de 100 millones… con 35 aún en el aire
CSBL, encabezada por los copresidentes de Sheffield United, Steven Rosen y Helmy Eltoukhy, acordó en diciembre de 2024 la compra del club por algo más de 100 millones de libras. Pero alrededor de 35 millones seguían pendientes de pago.
United World, la antigua propietaria a través de la cual el príncipe saudí Abdullah bin Mosaad Al Saud controlaba el club, presentó el mes pasado una petición de liquidación contra CSBL. En un comunicado, los antiguos dueños aseguraron haber hecho “todo esfuerzo por resolver este asunto de manera amistosa”, pero afirmaron no haber recibido “ninguna respuesta”.
Mientras tanto, desde Bramall Lane se intenta transmitir calma. “Sheffield United Football Club es consciente de la audiencia de hoy en el Tribunal Superior. Este es un asunto entre los actuales propietarios y el antiguo propietario. El club está en contacto con la English Football League y las operaciones diarias en Sheffield United no se ven afectadas”, señaló un portavoz de la entidad.
Sobre el papel, la liquidación afecta a una empresa, no al club. En la práctica, el riesgo deportivo planea sobre el equipo.
Un laberinto societario que complica a la EFL
La situación se enreda en junio, cuando las acciones del club se trasladan desde CSBL a una nueva compañía con sede en Estados Unidos: 1919 Partners LLC, que pasa a ser la “empresa matriz de Sheffield United”.
En la teoría regulatoria, es clave un matiz: la empresa liquidada es una sociedad separada del club. Eso significa que no se activa automáticamente la sanción estándar de la English Football League por un “evento de insolvencia”.
La propia EFL lo dejó claro en su comunicado: estudiará las implicaciones de la liquidación de CSBL, “incluyendo si se requiere alguna acción adicional”. Un portavoz añadió que el organismo sigue analizando “otros asuntos regulatorios” tras los cambios en la estructura accionarial del club y los movimientos dentro del grupo empresarial más amplio.
La pregunta inevitable aparece: ¿puede Sheffield United acabar igualmente con una penalización de puntos?
El legado turbulento del príncipe Abdullah
El nombre de Sheffield United lleva años asociado a batallas en los despachos. El príncipe Abdullah bin Mosaad Al Saud compró el 50% del club en 2013 y no logró el control total hasta 2019, tras una larga disputa en el Tribunal Superior.
Su mandato no estuvo exento de polémicas. Y su etapa dejó facturas deportivas: los Blades fueron sancionados con dos puntos durante la temporada 2024-25 por pagos de traspasos atrasados correspondientes a la campaña 2022-23, cuando el club aún estaba bajo su control.
Cuando United World vendió a CSBL, el cambio de manos no cerró la historia. Solo abrió otro capítulo.
CSBL realizó un pago inicial al completarse la venta. El primer plazo importante, debido el año pasado, llegó tarde y solo se abonó tras una demanda legal formal, el mismo día límite. El caso que ha terminado esta semana en el Tribunal Superior gira en torno a otro pago de 35 millones de libras, una deuda que los nuevos propietarios no han negado.
Ahí es donde el rompecabezas regulatorio se vuelve delicado para la EFL.
1919 Partners LLC entra en escena
Con el traspaso de acciones en junio, CSBL dejó de tener capacidad de decisión en el día a día del club de South Yorkshire. El control real pasó a 1919 Partners LLC.
Sin embargo, el vínculo es evidente: CSBL estaba dirigida por Rosen y Eltoukhy, las mismas figuras que controlan Sheffield United a través de 1919 Partners LLC. La empresa liquidada ya no manda en Bramall Lane, pero forma parte de la misma cadena de mando.
BBC Sport entiende que ni la EFL ni el nuevo regulador independiente, el Independent Football Regulator (IFR), habían sido informados previamente de que se produciría ese traspaso de acciones, aunque ninguno de los dos organismos ha comentado públicamente ese punto concreto. El IFR sí confirmó que está en contacto con el club para recabar más información.
Mientras los abogados discuten estructuras societarias y los reguladores revisan reglamentos, el interrogante deportivo se agranda: ¿acabará pagando Sheffield United en la clasificación por una batalla empresarial que se libra muy lejos del césped?






