Salah deja el Liverpool para unirse al Trabzonspor: un nuevo capítulo
La historia entre Mohamed Salah y el Liverpool ya tiene punto final. Nueve años después de aterrizar en Merseyside y de reescribir varios capítulos de la Premier League, el egipcio inicia un nuevo capítulo inesperado: ha firmado oficialmente por dos temporadas con el Trabzonspor.
No es un simple fichaje. Es un terremoto.
De leyenda del Liverpool a ídolo instantáneo en Trabzon
Salah, de 34 años, llegó el miércoles a la ciudad costera de Trabzon para rematar un acuerdo que llevaba semanas encendiendo rumores en medio mundo. El club turco lo hizo oficial el jueves, poniendo fin de golpe a la especulación sobre su futuro y presentándolo como lo que es: una estrella mundial que aterriza como agente libre para liderar la próxima aventura europea.
Su salida de Inglaterra marca el cierre de una era extraordinaria. Con el Liverpool, Salah firmó 257 goles y 123 asistencias en 442 partidos oficiales. Números de videojuego. Desde que se enfundó la camiseta roja, se convirtió en uno de los atacantes más letales que ha visto la Premier League.
Con él como faro ofensivo, el Liverpool levantó dos títulos de Premier League, una Champions League, una FA Cup y una Carabao Cup. Un palmarés que lo coloca de lleno en la conversación de los grandes de la historia moderna del club.
Su última temporada, sin embargo, dejó un sabor amargo. El equipo se descolgó en la lucha por los primeros puestos y su propio rendimiento se resintió: solo siete goles en liga en 27 apariciones, la primera vez que no alcanzó las dobles cifras en el campeonato inglés desde que llegó a Anfield. Un descenso brusco para un futbolista acostumbrado a vivir en la élite estadística.
Un recibimiento de estrella de rock
Si alguien dudaba de cómo encajaría Salah en Turquía, la escena en el aeropuerto de Trabzon despejó cualquier incógnita. Miles de aficionados del Trabzonspor abarrotaron la terminal y los alrededores, bengalas, cánticos, banderas, un mar de camisetas granates. Un recibimiento más propio de una final que de un aterrizaje.
Salah apareció ya con la camiseta de su nuevo club. Sonriente, pero visiblemente emocionado. El impacto del momento lo desbordó.
“Estoy muy feliz de estar en este ambiente increíble. No recuerdo haber visto algo así antes”, lanzó ante una masa de seguidores en ebullición. Miró a las gradas improvisadas, midió la magnitud del acto y subrayó: “Hay 25.000 personas aquí, ¡esto es increíble! No he visto nada igual”. Y remató con una declaración de intenciones que encaja con su carrera: “He tenido éxito en todas partes. Quiero vivir el éxito también en Trabzonspor”.
El club lo presentará oficialmente este jueves a las 19:30, hora local, en el Papara Park, un estadio con capacidad para 41.000 espectadores que se prepara para una noche de estreno que promete ser más una consagración que una simple presentación.
Un líder que sigue siendo bandera de Egipto
Aunque su último curso en Liverpool no fue el mejor, Salah mantiene intacto su peso en la escena internacional. Con la selección de Egipto sigue siendo el capitán, el símbolo, el jugador al que todos miran cuando el partido se pone oscuro.
Recientemente condujo a su país hasta los octavos de final del Mundial 2026, donde rozaron la hazaña: Egipto llegó a ponerse 2-0 arriba ante la vigente campeona, Argentina, antes de caer 3-2 en un duelo que dejó al equipo africano tan orgulloso como dolido. Salah, una vez más, en el centro del escenario.
Ese carácter competitivo, esa costumbre de convivir con la presión máxima, es precisamente lo que busca ahora el Trabzonspor.
El nuevo faro del proyecto del Trabzonspor
El club del Mar Negro viene de terminar tercero en la última Super Lig, a solo ocho puntos del campeón, Galatasaray, y con la satisfacción añadida de haber levantado la Copa de Turquía. Un proyecto sólido, ambicioso, pero que necesitaba un nombre que lo elevara de categoría.
Ahí entra Salah.
Su llegada dispara las expectativas justo antes de una temporada en la que el Trabzonspor afrontará la Europa League con la mirada puesta en algo más grande. El equipo quiere volver a pelear en serio por el título liguero, que no conquista desde la campaña 2021-22. Para eso, necesitaba un futbolista capaz de decidir partidos por sí solo, de arrastrar defensas y de imponer respeto en cualquier estadio del continente.
El egipcio encaja en ese perfil como pocos. Aunque ya no tenga la explosión de sus primeros años en Inglaterra, conserva la zurda, el instinto y la jerarquía de un atacante que ha vivido todas las batallas posibles en la élite europea.
En Trabzon lo saben. Y lo sienten.
La ciudad se ha volcado con su nueva estrella incluso antes de verlo tocar un balón con la camiseta del club. Las expectativas son enormes, la presión también. Pero Salah ha construido su carrera precisamente bajo ese foco.
Anfield queda atrás. Papara Park se prepara para encender los focos. La pregunta ya no es qué fue Salah en el Liverpool, sino hasta dónde puede llevar ahora al Trabzonspor en Turquía y en Europa.






