Richarlison en limbo en Tottenham tras fallido regreso a Vasco
El futuro inmediato de Richarlison se ha cerrado de golpe. El delantero brasileño no jugará en Vasco da Gama y, salvo giro de última hora, seguirá en Tottenham al menos hasta enero… sin poder disputar la Premier League.
Tottenham ya le había dejado claro antes del cierre del mercado en Inglaterra que no contaba con él para el primer equipo esta temporada. El mensaje fue directo. Aun así, el atacante no logró cerrar a tiempo un regreso a su antiguo club Everton antes del 1 de septiembre, fecha límite en Inglaterra. El siguiente golpe llegó la semana pasada: fuera de la lista de 25 inscritos para la Premier League.
Ahí se abrió una puerta inesperada: Brasil.
Vasco, acuerdo con el club… pero no con el jugador
Con los mercados de Turquía y Arabia Saudí ya cerrados el pasado viernes y domingo, respectivamente, las opciones de Richarlison se redujeron al mínimo. Una de las pocas vías reales era volver a casa, a Brasil, con un traspaso definitivo. Tottenham ya tenía ocupadas sus seis plazas de cesión para jugadores extranjeros, así que el préstamo estaba descartado.
En ese escenario apareció Vasco da Gama, el club de su infancia. Vasco y Tottenham alcanzaron un acuerdo por el traspaso el viernes, según la agencia PA. Todo parecía encarrilado. Pero el trato se rompió en el último tramo: Richarlison no llegó a un acuerdo sobre las condiciones personales. Sin contrato firmado, la operación se vino abajo.
Con la ventana de fichajes en Brasil a punto de cerrarse este sábado, la conclusión es clara: Richarlison se quedará en Londres durante la primera mitad de la temporada, aun sabiendo que no puede jugar la Premier.
De Zerbi se desmarca: “Él decidió todo solo”
Roberto De Zerbi, que alineó a Richarlison como titular en el debut liguero en Brentford el 22 de agosto, ha marcado distancias públicas con el caso. El técnico ya había dejado una frase contundente el viernes pasado, tras la exclusión del brasileño de la lista: el jugador “decidió todo solo”.
Preguntado de nuevo este viernes por la situación del delantero, De Zerbi fue tajante:
“No lo sé. No es mi trabajo. Lo que puedo decir es que sé muy bien lo que el club ha hecho por Richarlison y sé muy bien lo que Richarlison ha hecho por el club en el último mes, dos meses. Yo lo sé, el club lo sabe, él lo sabe, su agente lo sabe. Todos saben más que vosotros”.
Entre bastidores, esta misma semana se ha informado de que el internacional brasileño estaba explorando la posibilidad de rescindir los últimos nueve meses de su contrato con Tottenham. Un intento de ruptura total que, de momento, tampoco ha fructificado.
Una relación que se apaga tras 45 días turbulentos
Richarlison llegó a Tottenham procedente de Everton en 2022 y la temporada pasada firmó 11 goles en liga, un aporte clave para evitar el descenso. No es un jugador cualquiera en el reciente pasado del club. Precisamente por eso, el desenlace deja un sabor amargo en el cuerpo técnico.
De Zerbi lo reconoció abiertamente: la historia podía haber terminado de otra manera. Pero señaló los hechos de las últimas semanas como decisivos.
“Lo siento porque tengo un jugador menos en la lista”, admitió. “Richarlison es un buen chico, muy buen chico. Hablé con él muchas veces y dediqué tiempo a convencerle de que se quedara, pero si me preguntas, yo sé la verdad. Sé lo que pasó en el último mes, en los últimos 45 días y es claro, pero no estoy frustrado”.
El entrenador fue más allá al explicar que no se trata de una decisión fría de despacho.
“Si yo hubiera decidido dejarle fuera de la plantilla, tendría remordimientos, pero la decisión ni siquiera la ha tomado el club. Ha sido una consecuencia de lo que ya os he dicho: lo ha decidido él mismo. Lo siento porque podía ser diferente. Incluso el final de la historia, pero de otra forma, creo. Podía haber sido mejor, o habría sido mucho mejor con Richarlison dentro de la lista, Richarlison feliz de quedarse, quizá de renovar su contrato, porque sigue siendo un jugador importante. Fue importante la temporada pasada, no podemos olvidarlo, pero tampoco podemos olvidar los últimos 45 días”.
Ahora, el brasileño afronta un escenario extraño: atado a un contrato, fuera de la lista de la Premier, sin traspaso a su club de origen y con su entrenador dejando claro que el giro de guion lo provocaron sus propias decisiones.
El próximo movimiento ya no dependerá del mercado. Dependerá de si Richarlison decide reengancharse… o empujar todavía más hacia la puerta de salida en enero.






