El regreso de Gerónimo Rulli como suplente de Donnarumma
Manchester City ha encontrado rápido relevo para su banquillo de lujo. El club inglés ha alcanzado un acuerdo de 2 millones de euros para fichar a Gerónimo Rulli, que llegará para convertirse en el nuevo suplente de Gianluigi Donnarumma y cubrir la salida de James Trafford rumbo al Leeds por 40 millones iniciales.
No es un fichaje cualquiera. Es un regreso.
Rulli firmará por dos temporadas con el City y aterrizará desde el Marseille, donde ha sido el portero titular durante las dos últimas campañas. A los 34 años, el argentino vuelve a aparecer en la órbita del Etihad Stadium, un lugar que ya figuraba en su currículum… aunque nunca se haya puesto bajo sus palos en partido oficial.
En 2016, el City lo incorporó, lo cedió inmediatamente al Real Sociedad y, poco después, el club español lo compró. Aquella primera etapa como jugador del City fue apenas un trámite administrativo. Esta vez, el contexto es muy distinto: llega para competir día a día, convivir con la exigencia del campeón de Inglaterra y sostener el nivel cuando Donnarumma descanse.
El recorrido de Rulli por Europa habla de un portero curtido. Real Sociedad, Montpellier, Ajax, Villarreal, Marseille. Distintos estilos, distintas ligas, siempre bajo el foco. Su momento más icónico llegó con el Villarreal en la final de la Europa League de 2021 ante Manchester United: marcó un penalti en la tanda y detuvo otro para coronarse campeón. Un guardameta que sabe lo que es decidir un título desde los once metros no es un simple “segundo”.
En la selección argentina también ha estado en primera línea, aunque sin protagonismo en el césped. Formó parte del plantel que conquistó el Mundial en 2022 y del que terminó subcampeón este verano, pero no disputó ni un minuto en ninguno de los dos torneos. Aun así, convivir con ese tipo de presión y ese tipo de vestuario suma peso específico a su figura.
Para el City, la operación es clara: vender caro a un suplente joven como James Trafford y cubrir el hueco con un veterano de garantías, acostumbrado a ser titular y a aceptar ahora un rol distinto en la élite. Para Rulli, es una segunda oportunidad con el escudo celeste, esta vez con la opción real de pisar el césped del Etihad.
La pregunta ya no es si está preparado para ser el número dos. La cuestión es cuántas veces obligará su fiabilidad a que el City se plantee que tenerlo solo como “deputy” quizá sea un lujo demasiado grande para el banquillo.






