Real Madrid ofrece 150 millones por Michael Olise si Pérez es reelegido
El ruido electoral en el Real Madrid ha dejado de ser solo político. También suena a mercado de fichajes. Si Florentino Pérez renueva su mandato este fin de semana, el club blanco está preparado para lanzar una ofensiva de 150 millones de euros por Michael Olise, estrella emergente del Bayern Munich.
La cifra es propia de los viejos tiempos de los galácticos. Y no es casualidad. El actual presidente, favorito claro frente a su rival Enrique Riquelme, prometió ante la prensa española un golpe de efecto inmediato: una gran operación por un futbolista de nivel galáctico la próxima semana. Negó que se tratara de Olise, pero en los despachos del club se da por hecho que el objetivo principal del verano es el extremo francés.
Riquelme, por su parte, agitó la campaña con otra promesa mayúscula: fichar a Erling Haaland. Esa declaración ya ha provocado una amenaza de acciones legales por parte del Manchester City, incómodo con el uso del nombre del delantero en clave electoral. El clima es tenso, pero el mensaje de ambos candidatos es claro: el Madrid volverá a moverse a lo grande.
Olise, el elegido
Dentro del plan de Florentino, hay varios nombres sobre la mesa, pero uno en rojo. Aunque en el club también gusta el centrocampista de Paris Saint-Germain Joao Neves, la prioridad, si Pérez sigue en el cargo, será Olise.
El exjugador del Crystal Palace se ha convertido en una de las sensaciones del fútbol europeo desde que aterrizó en Múnich en 2024. Bajo la dirección de Vincent Kompany, ha impulsado al Bayern a dos títulos consecutivos de Bundesliga y se ha instalado en la conversación de los mejores atacantes del mundo.
Francia cuenta con él como pieza clave para el próximo Mundial. Velocidad, desborde, gol, personalidad. Es el tipo de futbolista que encaja con la idea de recuperar ese aura de superestrella que Florentino siempre ha perseguido en el Santiago Bernabéu.
Un Bayern en guardia
El problema para el Madrid es que el Bayern no está dispuesto a abrir la puerta. El contrato de Olise se extiende hasta 2029 y en el club bávaro le consideran un pilar del proyecto. Uli Hoeness, presidente de honor, ya ha sido tajante: Olise es “intransferible”.
El mensaje va directo hacia Madrid. No habrá rebajas, no habrá facilidades. Si el campeón de Europa quiere al francés, tendrá que forzar una operación de dimensiones históricas y convencer a un club que no acostumbra a ceder ante presiones externas.
José Mourinho, cuya vuelta al banquillo blanco quedará sellada si Florentino gana las elecciones, ya ha dejado pistas de sus intenciones. El técnico portugués estuvo en la grada en la final de la Copa alemana del mes pasado, cuando el Bayern derrotó al Stuttgart. No fue una visita inocente: el objetivo estaba claro, observar de cerca a Olise en un escenario de máxima exigencia.
Un verano de reconstrucción blanca
El Real Madrid se asoma a un verano decisivo tras dos temporadas sin levantar un solo título. Para un club de esta dimensión, es una eternidad. La respuesta será una remodelación profunda de la plantilla.
El trabajo de base ya ha comenzado. El club tiene cerrados los acuerdos para incorporar a Ibrahima Konaté a coste cero y al defensa neerlandés Denzel Dumfries, procedente de Internazionale. Refuerzos estructurales, pensados para apuntalar la defensa y dotar de músculo y recorrido a la plantilla.
Pero el golpe maestro, el que marque un antes y un después, está pensado para el frente de ataque. Ahí entra Olise. Un fichaje de 150 millones no solo refuerza al equipo; también envía un mensaje al resto de Europa: el Madrid quiere volver a dominar el escaparate y el césped.
La batalla, ahora, se libra en dos frentes. En las urnas del club y en los despachos de Múnich. Si Florentino Pérez confirma su reelección, la siguiente pregunta será inevitable: ¿podrá el Real Madrid arrancar a Michael Olise de las manos del Bayern y abrir una nueva era galáctica en el Bernabéu?






