PSG intensifica interés por Ferran Torres: contrato de cinco años
El mercado se le ha torcido a Paris Saint-Germain en los últimos días, pero en lugar de frenar, ha pisado el acelerador. Tras ver cómo Real Madrid les arrebataba a Yan Diomande en el último momento y les desmontaba parte del plan estival, el club parisino ha fijado ahora un objetivo claro: Ferran Torres.
París se reorganiza… y apunta al Camp Nou
Ha sido una semana de movimientos intensos en los despachos del PSG. El club ha alcanzado un principio de acuerdo para incorporar a los mediapuntas Mika Godts, procedente del Ajax, y Akliouche, desde el Monaco. Dos operaciones encaminadas a reforzar la segunda línea ofensiva.
Con esos frentes encarrilados, la dirección deportiva ha activado el siguiente paso del plan: ir a por Ferran.
Según informa el diario español Sport, el PSG ya ha transmitido al jugador un mensaje contundente: están dispuestos a mejorar cualquier oferta de renovación que pueda presentarle el Barcelona. En París se sienten con fuerza para convencer al internacional español.
Luis Campos y su equipo, no obstante, habían levantado ligeramente el pie del acelerador con Ferran hasta ordenar la plantilla por los costados y, sobre todo, resolver salidas clave.
Gonçalo Ramos ya ha sido traspasado al Milan. Kolo Muani podría hacer las maletas rumbo a la Juventus este mismo fin de semana. Cuando esas operaciones queden cerradas, el plan es claro: Campos centrará todos sus esfuerzos en Ferran Torres, una negociación que dentro del club consideran bien encaminada.
Un interés que viene del Mundial
El primer acercamiento serio no es nuevo. Las conversaciones por Ferran arrancaron durante el último Mundial. En el PSG se llevaron entonces la impresión de que el delantero del Barça estaba dispuesto, como mínimo, a escuchar.
La figura de Luis Enrique pesa. Mucho. Su carácter, su forma de trabajar y la memoria compartida con Ferran actúan como un imán. A eso se suma un proyecto deportivo y económico de enorme potencia, capaz de seducir a casi cualquier atacante de élite.
Ambas partes ya han hablado. El interés es mutuo y no se disimula. Ahora llega el tramo decisivo: poner números sobre la mesa, definir la oferta económica y trazar la arquitectura del acuerdo.
No se trata de un simple globo sonda. El PSG va en serio. La propuesta a Ferran incluye un contrato de cinco años y un salario sensiblemente superior al que percibe actualmente en el Barcelona.
Para el jugador, eso significa blindar los mejores años de su carrera con un gran contrato y una estabilidad que pocos clubes pueden garantizar.
Un escenario que se complica
En París no son ajenos a un detalle clave: la situación, que parecía propicia hace unos meses, se ha ido enredando. El excelente rendimiento de Ferran en el Mundial ha elevado su cotización deportiva y, al mismo tiempo, el Barça no ha logrado todavía cerrar la llegada de un nuevo delantero. Ese doble factor puede convertirse en un muro en la negociación.
En el club azulgrana están dispuestos a presionar para que Ferran se quede. La gran incógnita es si no han reaccionado demasiado tarde, después de mantener el asunto congelado durante tanto tiempo.
Esa espera le dolió al jugador. Ha visto cómo se iban cerrando una a una las renovaciones de sus compañeros mientras su propio futuro quedaba aparcado. Un mensaje difícil de digerir para cualquiera que se siente importante.
Aun así, Ferran mantiene un vínculo fuerte con el Barcelona. Conoce el entorno, el vestuario y el peso del escudo. Y sabe que sus minutos podrían dispararse si el club no consigue firmar a Julián Álvarez este verano.
Al mismo tiempo, es plenamente consciente de la otra cara del tablero: ganarse un puesto fijo en el once del PSG no sería sencillo, dada la acumulación de talento ofensivo en el Parque de los Príncipes.
Un año de contrato y una decisión que marcará su carrera
El plan del PSG es claro: primero, cerrar el sí del jugador. Después, sentarse con el Barcelona. Con solo un año de contrato por delante, ambas partes estarían prácticamente obligadas a entenderse si Ferran decide dar el paso.
El Barça se agarra a su necesidad deportiva y a la confianza renovada en el atacante. El PSG, a su músculo económico, a la figura de Luis Enrique y a la promesa de un papel protagonista en un proyecto que quiere seguir mandando en Francia y dar el salto definitivo en Europa.
En medio, Ferran Torres, 24 años, un Mundial que le ha relanzado y una encrucijada que puede definir no solo su próximo contrato, sino el rumbo entero de su carrera.






