Pitso Mosimane regresa a Bafana Bafana
Johannesburgo vuelve a mirar a Pitso Mosimane
La selección que hizo historia en el último Mundial vuelve a manos conocidas. Pitso Mosimane regresará al banquillo de Bafana Bafana después de que la South African Football Association (SAFA) aprobara su nombramiento como nuevo seleccionador nacional, tras la salida de Hugo Broos.
La decisión quedó ratificada en una reunión del Comité Ejecutivo Nacional de SAFA, donde los miembros dieron su respaldo al técnico que deberá conducir el siguiente capítulo de una generación que acaba de romper su techo histórico: alcanzar por primera vez las rondas eliminatorias de un Mundial, el de 2026, coronado por una victoria imborrable ante Corea del Sur.
No es un salto al vacío. Es un regreso con peso específico. Mosimane ya conoce el cargo y el entorno: fue seleccionador interino en 2007 y ocupó el puesto de forma permanente entre 2010 y 2012. Ahora vuelve a una Bafana Bafana distinta, más madura, con la confianza que otorga haber competido y sobrevivido en la fase de grupos de la gran cita.
SAFA ha admitido que aún quedan por cerrar algunos detalles administrativos, pero el acuerdo deportivo está encarrilado. Se espera un anuncio oficial la próxima semana, que pondrá sello definitivo a una apuesta clara: continuidad en la idea de un proyecto ambicioso, pero con un técnico que ya entiende el peso del escudo y la presión de un país entero.
Bafana Bafana llega a este punto con algo que no siempre tuvo: credibilidad internacional. El paso por el Mundial de 2026 no fue un simple cameo, sino un aviso. El triunfo ante Corea del Sur y el billete a las rondas de eliminación reactivaron la ilusión en Sudáfrica y elevaron el listón de las exigencias.
Ahí entra Mosimane. Su reto no será solo mantener el nivel, sino demostrar que lo vivido en el Mundial no fue un pico aislado, sino el inicio de un ciclo competitivo. La pregunta ya no es si Sudáfrica puede competir. La pregunta, desde hoy, es hasta dónde puede llevarla Pitso Mosimane en este nuevo mandato.






