Nottingham Forest acelera por Ousmane Diomande y Liverpool busca a Ronald Araujo
El fichaje de Ousmane Diomande por Nottingham Forest vuelve a escena y esta vez con fuerza real. Según Fabrizio Romano, el club de Midlands está “en las fases finales” de una negociación con Sporting por un acuerdo de 40 millones de euros, una operación que hace apenas unas semanas parecía desvanecida.
Forest, que había dado la sensación de enfriarse en su interés pese a que el central marfileño estaba disponible por menos de 35 millones de libras, ha retomado la ofensiva y se acerca a un principio de acuerdo. Todas las partes se muestran confiadas, aunque aún faltan los últimos detalles para sellar el traspaso.
Para Liverpool, la noticia tiene un efecto inmediato: Diomande, que llegó a ser visto como una oportunidad de mercado tras el primer bloqueo de las conversaciones entre Forest y Sporting, vuelve a escaparse. Y obliga al club de Anfield a reordenar prioridades en un verano en el que la defensa se ha convertido en un foco permanente de preocupación.
Un mercado tenso en Anfield
En Liverpool nadie puede presumir de una planificación impecable. Las necesidades eran evidentes desde hace meses: un lateral derecho y un central de nivel para apuntalar una línea defensiva sometida a lesiones, cambios y dudas. Sin embargo, el club ha llegado muy tarde a varias de sus decisiones.
Con el acuerdo por Bradley Barcola aún sin rematar y Paris Saint-Germain presionando por una oferta enorme por el internacional francés, el margen económico de Liverpool se ha estrechado. El club se ve obligado a ser creativo para no romper su delicado equilibrio financiero.
Ahí entra en escena otro nombre de peso: Ronald Araujo. El central de Barcelona, objetivo ya conocido de los ‘reds’ en el pasado, vuelve a ganar enteros como solución de corto plazo. Un préstamo de una temporada, sin obligación de compra, aparece sobre la mesa como fórmula para tapar dos agujeros a la vez: central y, llegado el caso, lateral derecho.
Diomande vs Araujo: los números inclinan la balanza
La sensación de “oportunidad perdida” con Diomande se matiza cuando se desmenuzan los datos. El marfileño, de 22 años, ofrece un techo altísimo y un precio asumible para el mercado actual. Pero el contraste con Araujo resulta contundente.
- Diomande firma 68,77 pases completados por partido, con un 93,1% de acierto. Araujo se queda en 65,4 pases y un 92% de precisión. Con balón, el de Sporting presenta una ligera ventaja.
- En creación, Diomande suma 0,21 ocasiones generadas por encuentro, mientras que Araujo registra 0,08 ocasiones claras creadas. El marfileño se muestra algo más atrevido en campo rival.
- Donde el uruguayo marca diferencias es en el cuerpo a cuerpo: 63% de duelos ganados frente al 48,6% de Diomande.
- En el juego aéreo, Araujo también domina: 67,2% de duelos aéreos ganados, por el 57,4% del central de Sporting.
- En uno contra uno defensivo, la brecha se agranda: Diomande es regateado 0,35 veces por partido; Araujo, apenas 0,08.
La conclusión es clara: Araujo ofrece una fiabilidad superior en los aspectos que más preocupan a un equipo que sufre en su propia área. Llega desde una liga de mayor exigencia como La Liga, con un bagaje competitivo que invita a pensar en un rendimiento inmediato bajo las órdenes de Andoni Iraola.
Y hay un matiz clave: el coste. Mientras Forest se compromete a desembolsar 40 millones de euros por Diomande, Liverpool podría asegurarse a Araujo prácticamente sin desembolso de traspaso, más allá de asumir un salario elevado. Para un club que vigila cada libra en este mercado, la diferencia es enorme.
Un verano de decisiones al límite
La gestión del verano en Anfield deja interrogantes. Las carencias estaban identificadas, el tiempo jugaba a favor y, sin embargo, las soluciones se han ido empujando hasta el límite del calendario. Ahora, con Diomande camino de Nottingham y Barcola aún lejos de cerrarse, la dirección deportiva se ve empujada a una maniobra de urgencia.
Araujo, por perfil, experiencia y coste, encaja como ese parche de lujo que puede sostener al equipo mientras se redefine el proyecto a medio plazo. No es la planificación ideal. Es la realidad a la que se ha empujado Liverpool.
Forest, mientras tanto, se acerca a un central joven, potente y con margen de crecimiento, dispuesto a construir alrededor de él una zaga para los próximos años. Liverpool, en cambio, mira a un líder contrastado para sobrevivir al presente.
La pregunta ya no es si Diomande era una ganga. La pregunta es si Liverpool reaccionará a tiempo para que este verano no se recuerde como el mercado en el que dejó escapar más de lo que ganó.






