Napoli busca blindar a McTominay hasta 2030
En Castel di Sangro, en plena pretemporada, ya hay una certeza en el nuevo proyecto de Napoli: el equipo de Massimiliano Allegri girará alrededor de Scott McTominay. El club trabaja para ponerle sobre la mesa una renovación de largo alcance que lo ate al Stadio Diego Armando Maradona hasta 2030, con opción de un año adicional.
No es un gesto simbólico. Es la respuesta a cómo el escocés se ha convertido, en tiempo récord, en el centro de gravedad del campeón de Italia de 2024-25.
El eje del 4-3-3 de Allegri
Allegri, nombrado a principios de julio de 2026 con un contrato hasta junio de 2029 para relevar a Antonio Conte, no ha tardado en señalar a su líder en el campo. En su 4-3-3, McTominay es mucho más que un interior de trabajo: es el punto de apoyo desde el que se ordena el equipo, el hombre que marca alturas, ritmos y zonas.
Según información de Tuttomercatoweb, que cita a La Gazzetta dello Sport, el técnico italiano quiere darle todavía más libertad ofensiva. La idea es clara: que el escocés viva cerca del área rival, llegue con fuerza desde segunda línea y se convierta en un socio constante de la delantera partenopea.
Tiene condiciones para ello. A sus 29 años, McTominay mezcla potencia física, lectura de espacios y una agresividad controlada que lo hacen ideal para ese rol híbrido, a medio camino entre el mediocentro de contención y el mediapunta llegador.
De apuesta a intocable
Desde que llegó procedente de Manchester United, su impacto ha sido demoledor: 27 goles y 10 asistencias en 80 partidos oficiales con Napoli. Números de delantero para un centrocampista, respaldados por títulos.
En su primera temporada, 2024-25, levantó el Scudetto. En la siguiente, añadió la Supercoppa Italiana. Dos trofeos que han reforzado su imagen como uno de los centrocampistas más determinantes del fútbol italiano, capaz de aparecer en las dos áreas sin perder influencia en la estructura del equipo.
Ese rendimiento lo ha transformado en ídolo. El recibimiento en Castel di Sangro durante la pretemporada, con los aficionados coreando su nombre, confirmó lo que ya se intuía en el Maradona: McTominay es uno de los favoritos de la grada y una de las caras del nuevo ciclo.
Un contrato a la altura de su peso
Napoli quiere que su contrato refleje esa jerarquía. El escocés tiene vínculo vigente hasta 2028, con un salario cercano a los 3,5 millones de euros netos por temporada. El plan del club es extender esa fecha dos años más, hasta 2030, con opción de un tercero.
No hay urgencias ni tensiones. Las informaciones apuntan a que el jugador se siente cómodo, tranquilo y plenamente comprometido con un proyecto a largo plazo en Nápoles. Las conversaciones formales se han aplazado estratégicamente: comenzarán cuando se cierre el mercado estival, una vez Allegri y la directiva terminen de ajustar entradas y salidas en la plantilla.
Prioridad número uno: completar el grupo. Después, blindar a su pieza clave.
Lista la primera gran cita
Mientras los despachos afinan cifras y plazos, el césped marca el pulso inmediato. McTominay apunta a titular en el estreno liguero de Napoli, el 22 de agosto, en el campo de Genoa. Allegri quiere que su “nuevo” sistema llegue a la Serie A con el escocés ya instalado como referencia interior, lanzando al equipo hacia adelante.
La renovación puede esperar unas semanas. Lo que no puede esperar es el papel que se le exige desde ya: sostener a un campeón que no quiere ser flor de una sola temporada y que ha encontrado en McTominay a su metrónomo, su llegador y su líder.
Si Napoli acierta al blindarlo hasta 2030, la pregunta no será cuánto durará el escocés en el Maradona. Será cuánto puede durar el dominio de este centro del campo en Italia.






