Millwall vs West Ham: La Rivalidad Vuelve a The Den
Millwall y West Ham United se miran de reojo desde hace décadas. El sábado, a las 06:30 EST y 10:30 GMT, volverán a encontrarse en Championship en The Den, en un duelo que trasciende la tabla y la estadística. No se soportan las gradas, no se soportan los escudos. Y eso se nota en cada balón dividido.
Han pasado catorce años desde el último choque entre ambos, aquel 2-1 para los Hammers en 2012, con goles de Carlton Cole y Winston Reid. Aquel día, un joven Gary O’Neil salió desde el banquillo para West Ham y un tal Harry Kane tuvo minutos con Millwall. Hoy, todo es distinto… salvo la rivalidad.
Millwall, entre el orgullo y la duda
El arranque de temporada de Millwall no es un desastre, pero tampoco invita a la calma: tres victorias, un empate y tres derrotas, a solo cuatro puntos de la cima, aunque sin ganar en sus últimos tres partidos oficiales. El problema es el presente inmediato, no la clasificación.
El equipo de Alex Neil llega herido: cuatro derrotas en sus últimos cinco encuentros en todas las competiciones, incluida la más reciente, un 1-3 en casa ante Blackburn Rovers. En esa mala racha figura también un 5-1 encajado ante Southampton que dejó cicatriz. La única alegría, un 4-0 contundente frente a Bolton Wanderers que pareció un punto de inflexión… pero se quedó en espejismo.
Ocho goles a favor y catorce en contra en esos cinco duelos explican la sensación de fragilidad. The Den empuja, pero el equipo concede demasiado.
El once probable de los locales apunta a un 4-2-3-1 ofensivo:
Millwall (4-2-3-1): Crocombe; Osei-Tutu, Taylor, Cooper, Sturge; Metcalfe, Mazou-Sacko; Sykes, Dykes, Neghli; Arconte.
Sin parte médico confirmado, Neil mantiene el misterio. No hay bajas oficiales comunicadas, ni sanciones, a la espera de novedades más cerca del inicio.
West Ham llega lanzado
Enfrente, un West Ham que se ha tomado la Championship como una misión de un año. El objetivo es claro: volver a la Premier League a la primera. Y, de momento, va por el camino correcto.
El equipo de Nuno Espírito Santo lidera la tabla con 14 puntos en siete jornadas, compartiendo la cima con Swansea, Middlesbrough y West Brom. Sólido, vertical, letal. Cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos, con 16 goles a favor y solo cuatro en contra. Cuatro triunfos consecutivos en sus últimos cuatro encuentros. El ritmo de un candidato serio.
La última exhibición llegó con un 6-0 a Wrexham, partido en el que Kyle Walker-Peters entró desde el banquillo por el lesionado Joel Veltman y repartió dos asistencias. Todo apunta a que conservará el lateral derecho tras ese impacto inmediato.
La columna vertebral está clara. Jarrod Bowen se ha convertido en el gran faro del equipo: lidera la división con ocho ocasiones creadas y ya suma cuatro goles y tres asistencias. Es, junto a Cyle Larin y Finn Azaz, de Southampton, el jugador más productivo del campeonato. Si West Ham quiere subir, pasa por sus botas.
El once probable visitante se dibuja en un 4-3-3 agresivo:
West Ham (4-3-3): Herrick; Walker-Peters, Mavropanos, Morato, Kilman; Bowen, Mukasa, Engels, Solomon; Piroe, Castellanos.
De momento, el club no ha confirmado parte de bajas ni sanciones. Se esperan actualizaciones en las horas previas al choque.
Un pasado caliente, un presente cargado
El historial reciente tampoco enfría el ambiente. En los últimos cinco enfrentamientos registrados, West Ham suma dos victorias, Millwall una, y dos empates completan la serie. El último cruce en The Den, en septiembre de 2011, terminó 0-0, más tensión que fútbol.
Esta vez, el contexto es distinto. West Ham llega como líder, Millwall como 13.º en la tabla, intentando no descolgarse del grupo de arriba. La presión deportiva recae en los Hammers, la emocional en los locales, que no quieren ver a su gran rival escaparse en lo alto de la clasificación.
Millwall arrastra cuatro derrotas seguidas, West Ham encadena cuatro triunfos. Dinámicas opuestas, mismo escenario de siempre: un estadio hostil, un rival histórico, una ciudad partida en dos colores.
El sábado, en The Den, no solo se juega un partido de Championship. Se mide el pulso de dos proyectos y se reabre una herida que nunca terminó de cerrarse. ¿Quién impondrá su ley en Londres esta vez?






