McInnes defiende a Shankland: "Es demasiado bueno para no marcar"
Lawrence Shankland apenas lleva un gol en cinco partidos desde que llegó a Ibrox, perdió la titularidad el domingo y vio desde el banquillo cómo Rangers se soltaba con un 5-1 ante St Mirren en la League Cup. Pero Derek McInnes ni se inmuta. Para el técnico, el capitán sigue siendo pieza clave, juegue de inicio o no.
“Cuando tienes un jugador como Lawrence, que conoce el área y sabe cómo marcar, no me preocupa demasiado”, lanzó McInnes, tajante. “A veces se exageran estas cosas. Se trata de dejarle jugar su fútbol natural”.
Shankland, de 31 años, viene de firmar 22 goles la temporada pasada con Hearts a las órdenes del propio McInnes. Ese recuerdo pesa. Y el entrenador confía en que el instinto del delantero terminará imponiéndose.
“Los mejores delanteros tienen ese punto instintivo, donde todo parece natural, fluido. No tengo ninguna duda de que aquí le irá bien”, insistió.
Brazo de capitán, pero sin privilegios
Ante St Mirren, McInnes sorprendió: apostó de inicio por Ryan Naderi, que respondió abriendo el marcador, y entregó el brazalete a Nico Raskin. Shankland, capitán oficial, esperó su momento desde el banquillo.
“Se lo dije cuando hablé con Lawrence”, explicó el técnico. “Ser capitán no garantiza nada, y él lo aceptó. No va a patalear por eso”.
McInnes conoce bien el carácter del delantero y no escatima elogios: “Es un capitán brillante y un chico brillante. Quieres que tu capitán tenga una gran influencia dentro y fuera del campo, y creo que Lawrence la tendrá”.
El mensaje es claro: jerarquía sí, pero nadie tiene la titularidad firmada. Ni siquiera el ‘9’ de referencia.
El caso Raskin: profesional en medio de los rumores
Mientras Shankland pelea por recuperar el once, otro nombre centra miradas en Ibrox: Nico Raskin. El centrocampista belga ha sido vinculado con una posible salida, pero McInnes subraya su compromiso diario.
“Todo jugador tiene un precio. Todo jugador tiene un momento en el que quizá le conviene irse, o le conviene al club”, admitió el entrenador sobre el futbolista de 25 años.
Ahí cambió el tono y defendió al mediocentro: “Es importante decir que Nico ha sido un sueño desde que llegamos, por cómo se ha tomado el trabajo. No parece en absoluto un chico distraído por eso”.
McInnes asume que el ruido existe, pero no lo ve trasladado al césped ni al vestuario. “No tengo dudas de que hay muchas cosas moviéndose en segundo plano con él. Yo tengo que ir sobre la marcha, siendo sincero. Estoy disfrutando trabajando con él”.
Jablonec, la próxima prueba europea
Sin tiempo para recrearse en la goleada copera, Rangers se prepara para recibir a Jablonec el jueves, en la ida del play-off de la Conference League. Un cruce incómodo: los checos llegan a Glasgow encadenando seis victorias consecutivas.
Para McInnes, el cartel de favorito no está tan claro. “Es difícil valorar quién es el favorito”, admitió. Lo que sí tiene claro es el enfoque: “Es un partido en el que ponemos el énfasis en nosotros, en ir a ganarlo”.
El técnico respeta al rival: “Son claramente un equipo bien organizado. Tienen varios buenos individuos que pueden complicarte el partido, pero creemos que tenemos bien analizado lo que son”.
Hay un detalle que no pasa desapercibido en su análisis: la versatilidad táctica de Jablonec. “Pueden cambiar de sistema muchas veces, incluso con el mismo once, así que tenemos que estar preparados”.
McInnes quiere que su equipo marque el tono de la eliminatoria desde ya: “Estoy intentando centrarme en que encontremos nuestro nivel y saquemos grandes actuaciones. Si lo logramos, aunque espero un partido duro, espero que sea aún más duro para ellos”.
Entre la necesidad de que Shankland encienda de nuevo el radar y la incógnita del futuro de Raskin, Rangers se asoma a una semana que puede empezar a definir su temporada en Europa.






