Maresca inicia era post-Guardiola con triunfo agónico
Maresca necesitó hasta el último suspiro para estrenar la nueva vida de Manchester City sin Pep Guardiola. Un gol en el descuento selló el 2-1 ante Bournemouth en el Etihad Stadium y dio aire al italiano en una noche en la que el resultado pesó mucho más que el juego.
En paralelo, en St James’ Park, Andoni Iraola evitó la derrota en su debut al frente de Liverpool gracias a un penal convertido por Dominik Szoboszlai en la última acción del partido para un 2-2 lleno de dudas, nervios y heridas defensivas reabiertas.
City sufre, Cherki cambia el guion
La primera gran tarde de la Premier sin Guardiola en el banquillo de City arrancó fría. Sin chispa arriba, con dudas atrás y con el recuerdo aún fresco del 3-0 encajado ante Arsenal en la Community Shield, el campeón se atascó otra vez.
Bournemouth lo olió y golpeó. Marcus Tavernier adelantó a los visitantes en la primera parte, silenció el Etihad y dejó a City persiguiendo sombras durante muchos minutos. El equipo de Maresca no encontraba fluidez ni colmillo.
Entonces llegó el cambio que lo alteró todo: Rayan Cherki. El francés saltó al césped y el partido cambió de tono. Toques entre líneas, pausa, último pase. De repente, City tenía un faro.
Con seis minutos por jugarse, el premio apareció. Centro preciso de Cherki y cabezazo de Marc Guehi para el 1-1 que desató el alivio en la grada. No se quedaron ahí.
Ya en el tiempo añadido, cuando el empate parecía inevitable, Cherki volvió a encontrar la grieta. Otra asistencia, esta vez para que Josko Gvardiol, con frialdad, firmara el 2-1 definitivo. Remontada al límite, suspiro de alivio para Maresca y un guiño del destino: Guardiola también había arrancado su etapa en el club con un triunfo agónico en casa, ante Sunderland en 2016.
“El impacto fue increíble, es ese tipo de jugador. Me gusta Rayan, se lo dije también después del partido”, admitió Maresca, consciente de que su apuesta desde el banquillo le salvó la noche, aunque recordó que había tenido que gestionar un once con hasta cuatro futbolistas que llegaron tarde de vacaciones.
El juego no convenció, las dudas del Community Shield no desaparecieron, pero City encontró la forma de ganar. En un inicio de era, a veces eso basta.
Iraola, entre el alivio y la preocupación
En Newcastle, el estreno de Iraola al frente de Liverpool fue un ejercicio de resistencia más que de autoridad. Nuevo técnico tras el despido de Arne Slot, adiós a Mohamed Salah rumbo a Trabzonspor y un club remodelado con la entrada de un consorcio liderado por Jeff Bezos: el escenario pedía un golpe de efecto. Lo que llegó fue un empate trabajado, pero lleno de interrogantes.
Newcastle atacó donde más duele a este Liverpool: la defensa. Anthony Elanga abrió el marcador en la primera parte, castigando unos desajustes que ya habían sido letales en la etapa anterior. Tras el descanso, Cody Gakpo empató rápido y pareció calmar la tormenta.
Duró poco. Joe Willock, con su primer gol en la Premier desde 2024, devolvió la ventaja a los locales y dejó a Iraola contra las cuerdas. Su equipo generaba, pero no remataba las jugadas, se quedaba a medias en la frontal y sufría cada contra.
Cuando el tiempo se agotaba, llegó la jugada que lo cambió todo. Victor Munoz cayó dentro del área tras un contacto con Lewis Hall y el árbitro señaló penalti. El nuevo técnico de Newcastle, Matthais Jaissle, lo calificó después como “un penalti muy blando”, pero la decisión se mantuvo.
Szoboszlai tomó el balón, aguantó la presión y anotó en el descuento para el 2-2 final. Gol con sabor a rescate más que a celebración.
“Es el resultado que quieres, marcar en el último minuto. Valoro que los jugadores nunca se rindieron”, destacó Iraola, que también dejó clara su incomodidad con el desarrollo del encuentro. “Probablemente en la primera parte no terminamos nada, tuvimos muchos balones en la frontal pero necesitábamos chutar. No acabamos las jugadas y luego ellos marcan al contraataque”.
Liverpool mostró carácter para no caer, pero las viejas grietas siguen abiertas. El trabajo de reconstrucción apenas empieza.
Brighton destroza a una Villa desmantelada
El otro gran golpe del día llegó en el Amex Stadium. Brighton olió sangre en una Aston Villa desguazada por el mercado y la trituró con un 4-0 demoledor.
El equipo de Unai Emery aterrizó en la costa sur sin un nueve puro y con una lista de salidas que ha vaciado el vestuario campeón de la Europa League. Con Ollie Watkins en el centro de los rumores y fuera de la convocatoria, y con Emiliano Martínez también ausente en medio de informaciones que lo sitúan rumbo a la puerta de salida junto a Ezri Konsa, Youri Tielemans, Lucas Digne y Morgan Rogers, Villa llegó tocada y se fue hundida.
Brighton no tuvo piedad. Primero, un desastre atrás: un gol en propia puerta de Victor Lindelof abrió el marcador y Maxim De Cuyper, atento en el área pequeña, amplió la ventaja para encarrilar la goleada.
La noche se rompió definitivamente con Jack Hinshelwood. Dos zarpazos en apenas dos minutos, doblete relámpago y partido sentenciado antes del descanso. Para rematar el desastre, Joao Gomes vio la roja en su debut liguero justo antes del entretiempo, dejando a Villa con diez y sin respuesta.
Entre un City que gana sin convencer, un Liverpool que sobrevive entre dudas y una Villa que se desangra en el mercado, la primera jornada deja una pregunta incómoda: ¿quién está realmente preparado para sostener el pulso de esta nueva Premier?






