Liverpool celebra victoria, pero polémica por penalti ignorado
Liverpool ya tiene su primera victoria de la temporada en la Premier League, pero el debate no se apaga. El 0-2 ante Ipswich Town en Portman Road dejó tres puntos, un doblete de Alexander Isak en apenas diez minutos… y una polémica decisión arbitral que, según un exjefe de los árbitros ingleses, debió cambiar el marcador.
Un arranque fulminante… y una acción clave
El plan de Andoni Iraola se ejecutó a la perfección desde el pitido inicial. Presión alta, ritmo feroz y un Ipswich desbordado. El premio llegó muy pronto: dos golpes de Isak en los primeros compases del encuentro que encarrilaron la noche y dieron a Liverpool la calma que tanto le había faltado en las jornadas anteriores.
Con el 0-2 y el dominio rojo instalado en el partido, llegó la jugada que ahora se discute. Cody Gakpo cayó dentro del área tras una entrada de Abdul Fatawu en la primera parte. El contacto fue claro, la protesta, inmediata. El árbitro dejó seguir. El VAR tampoco llamó.
Ahí entra en escena Keith Hackett, ex jefe de Professional Game Match Officials Limited (PGMOL), que no se anduvo con rodeos al analizar la acción.
“Es una decisión de penalti clarísima”, afirmó en declaraciones a Football Insider. “El jugador de Ipswich llega tan tarde en su entrada que no puedo creer que el árbitro no haya señalado el punto de penalti”.
Hackett fue más allá al cargar contra la ausencia de intervención tecnológica: “Entiendo que la organización PROref quiera menos interferencias del VAR. Pero esta no concesión de penalti cumple todos los criterios de error claro y obvio. El VAR debería haber intervenido”.
La victoria no dependió de esa jugada, pero el mensaje es contundente: para una figura histórica del arbitraje inglés, Liverpool debió lanzar un penalti que nunca llegó.
Iraola, satisfecho con la reacción
En el banquillo, Iraola vio algo más que tres puntos. Vio una respuesta.
“Sí, muy contento con la victoria, obviamente”, reconoció tras el partido. “Necesitábamos este triunfo y también la actuación, sobre todo en la primera parte hemos sido un muy buen equipo. Presionamos mucho al rival y creo que empezamos muy fuertes”.
El técnico enlazó la noche de Portman Road con los tropiezos recientes: “Creo que hemos aprendido las lecciones de los dos últimos partidos, donde encajamos goles muy pronto. Hoy no queríamos que eso volviera a pasar y estuvimos muy fuertes en la primera parte”.
Liverpool no solo golpeó antes. Golpeó mejor. Ordenado sin balón, agresivo en la presión y con un Isak implacable en el área.
Isak, goles y algo más
El delantero respondió a la confianza con lo que mejor sabe hacer: marcar. Dos veces en diez minutos. Dos veces decisivo.
Para Iraola, sin embargo, su evaluación no se queda en la estadística: “Con Alex, si está en forma, disponible y en buen estado, creo que producirá los números. Mis exigencias con él no serán probablemente sobre los goles. Serán sobre otras cosas”.
El entrenador dejó claro qué espera de su ‘9’: “Le pediré otras cosas para que podamos jugar bien y, si jugamos bien y estamos en buenas posiciones, los goles llegarán. Tiene que contribuir al colectivo y cuando todos ayudan, después llegan los goles y todo lo demás”.
Isak, por su parte, subrayó la importancia del arranque: “Obviamente estábamos esperando la primera victoria y hablábamos de empezar bien el partido, algo que no hemos hecho recientemente. Fue perfecto para nosotros conseguir dos goles rápidos”.
El sueco ve un equipo en construcción, pero con una idea reconocible: “Creo que empezamos a entender la forma en la que queremos jugar, ser ofensivos y atacar a la defensa. Creo que lo mostramos hoy. Marcamos dos y podríamos haber marcado más”.
No se deja llevar por la euforia: “Es todavía pronto. Creo que aún tenemos mucho que aprender y es partido a partido en este momento”.
Victoria, polémica y un camino por definir
Liverpool se marcha de Portman Road con la primera victoria liguera, un doblete de su delantero referencia y la sensación de haber corregido errores recientes desde el minuto uno. En paralelo, queda la sombra de un penalti que, según una voz autorizada del arbitraje, nunca debió ser ignorado.
Si este partido marca el punto de inflexión de la temporada o solo un respiro en medio de la tormenta, lo dirán las próximas jornadas. Pero anoche, entre goles, presión y controversia, Liverpool empezó al fin a parecerse al equipo que quiere ser.






