Liverpool enfrenta un verano incierto en el mercado de fichajes
Liverpool vive un verano extraño. Mucho ruido, pocos fichajes. Solo han llegado tres caras nuevas, pero el club aparece día sí y día también en los rumores de mercado, como si cada jornada se abriera una nueva carpeta en la agenda de fichajes.
El problema es que, entre tanto nombre, las prioridades siguen sin resolverse. Hay líneas que piden una mejora clara y, sin embargo, nadie dentro ni fuera de Anfield tiene del todo claro cuál será el siguiente movimiento.
Inter, Newcastle y un efecto dominó que apunta a Curtis Jones
En la parte alta de la lista de objetivos aparecen Ibrahim Mbaye y Bradley Barcola. Gustan, encajan, pero París Saint-Germain y Liverpool ven cifras muy distintas cuando se sientan a hablar. Las valoraciones están tan alejadas que todo se ha quedado en sondeos, sin pasos firmes.
Mientras el mercado se atasca en la entrada, las salidas amenazan con desordenarlo todo. Y ahí entra en escena Inter de Milán, Newcastle United y un nombre propio que en Liverpool suena a posible despedida: Curtis Jones.
Según una información de TEAMtalk, Inter ha ofrecido a Newcastle la posibilidad de fichar a dos de sus centrocampistas: Davide Frattesi y el joven Aleksandar Stankovic. Newcastle busca un mediocentro tras la marcha de Bruno Guimarães y ya ha visto cómo se le escapaba Pierre-Emile Højbjerg, ahora en Marsella tras su etapa en Tottenham.
Los intermediarios que manejan la situación de Frattesi han puesto su nombre sobre la mesa de St. James’ Park. El internacional italiano, de 26 años, tiene vía libre para salir este verano. Inter necesita hacer hueco… y dinero. El objetivo: lanzarse a por Curtis Jones, al que el club italiano sigue decidido a llevar al Giuseppe Meazza.
Inter tasa a Frattesi en unos 30 millones de euros, cantidad que, si Newcastle acepta, reforzaría la caja del campeón de la Serie A y le daría margen para atacar el fichaje de Jones. Juventus también ha mostrado interés por el italiano, pero los ingleses ya saben que el jugador está disponible y, según la citada información, el propio Frattesi ve con buenos ojos un salto a la Premier League.
La operación no afecta solo a Frattesi. Newcastle también ha preguntado por Stankovic, otra pieza del centro del campo nerazzurro. Si alguno de esos movimientos se concreta, el efecto dominó podría terminar en Anfield: con Inter en posición de fuerza para ir a por Curtis Jones y Liverpool obligado a reaccionar en el mercado.
Un adiós incómodo para Iraola
Curtis Jones es, a día de hoy, el principal candidato a abandonar Liverpool este verano. Entra en su último año de contrato y no hay negociaciones abiertas para renovarlo. Con ese contexto, la salida se siente casi inevitable.
El problema para el club es doble. Por un lado, con solo un año de vínculo por delante, la cifra de traspaso estará por debajo de lo que el jugador vale en condiciones normales. Por otro, su marcha alteraría de golpe la planificación deportiva de Andoni Iraola.
Sobre el papel, el centro del campo es la zona más poblada de la plantilla. Hay nombres, hay alternativas. Pero el curso pasado dejó dudas importantes: Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister rindieron por debajo de lo esperado y la sensación de fiabilidad en la sala de máquinas se resintió.
En ese escenario, retener a Jones debería ser una de las prioridades del técnico español. Es un centrocampista que encaja bien en una propuesta intensa, agresiva, con ritmo alto. Un perfil útil para un entrenador que ya ha admitido públicamente que ve a su equipo falto de forma y que, por tanto, anticipa muchos cambios y rotaciones durante los partidos.
El problema es que el propio jugador habría perdido confianza en el proyecto después de que Arne Slot apenas contara con él la temporada pasada. Si Jones siente que no tendrá protagonismo, el interés de un gigante europeo como Inter puede convertirse en una puerta de salida demasiado tentadora.
El mercado aún tiene margen para girar varias veces. Pero si Newcastle allana el camino a Inter y Curtis Jones cruza el puente hacia la Serie A, Liverpool no solo perderá a un centrocampista formado en casa: se verá obligado a reescribir, sobre la marcha, el plan de una zona del campo que ya venía llena de interrogantes.






