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Liverpool empata en Newcastle: dudas y oportunidades

La última vez que Liverpool visitó St James’ Park, el delirio llegó en el minuto 100, cuando Rio Ngumoha firmó un gol ganador de esos que se quedan grabados. Esta vez también hubo épica tardía, con un penalti transformado por Dominik Szoboszlai en el 99. Pero el sabor fue distinto. Menos euforia, más alivio. Un 2-2 que evita la derrota, pero no las preocupaciones.

Iraola salva un punto… y gana tiempo

Andoni Iraola lo dejó claro después: su equipo no mereció perder. Y el partido le da argumentos. Liverpool fue a remolque dos veces en un ambiente ensordecedor y, aun así, encontró la manera de rascar algo cuando el encuentro parecía escaparse.

«Probablemente no es el resultado que quieres cuando llegas antes del partido, pero definitivamente merecemos este punto e incluso más», explicó Iraola en BBC Radio 5 Live. «El equipo nunca se ha rendido y hemos recuperado un punto. Probablemente el sabor es mejor porque marcamos en el último minuto».

Tiene motivos para estar satisfecho con la reacción, pero el vuelo de regreso a Merseyside también le habrá dejado espacio para la reflexión. El choque expuso con crudeza una realidad: su plantilla necesita más fondo de armario.

En la radio, el exinternacional escocés Pat Nevin fue directo: «Esperas que Liverpool entre en el top 4 esta temporada como mínimo, pero hoy no ha parecido un equipo de top 4». Y remató: «Hay más jugadores por llegar, así que no puedes decidir aún cómo irá su temporada. Hay una falta clara de creatividad y de alguna manera deben sacar la mejor versión de Florian Wirtz y Alexander Isak, porque hoy desde luego no la hemos visto».

Wirtz e Isak, foco de miradas y frustración

Todas las miradas apuntaban a Florian Wirtz y Alexander Isak. El sueco, fichado desde Newcastle tras una larga saga el pasado septiembre, fue recibido con abucheos cada vez que tocaba el balón. Ambiente hostil, como se esperaba.

Wirtz empezó con buenas sensaciones, pero se apagó. Iraola lo retiró poco después de la hora de juego, justo después del 2-1 de Newcastle. Isak, por su parte, tocó 28 balones, se mostró intenso, pero falló una ocasión clarísima en la segunda parte, de esas que solía convertir con naturalidad en este mismo estadio.

Ambos llegaron el verano pasado por cifras de nueve dígitos. Ambos saben que su producción y su conexión tienen que crecer, y pronto. De momento, su impacto no justifica el peso que se les ha otorgado en el proyecto.

Este Liverpool sigue lanzando más preguntas que respuestas.

El caso Gakpo y un ataque en construcción

Una de esas incógnitas tiene nombre propio: Cody Gakpo. Su situación amenaza con convertirse en el gran culebrón de la última semana de mercado. Si el club incorpora a dos atacantes más, el neerlandés podría salir.

Liverpool ha sido vinculado con Bradley Barcola y Ibrahim Mbaye, y ya ha visto rechazadas dos ofertas por Yankuba Minteh, de Brighton. Movimientos, rumores, puertas entreabiertas.

Mientras tanto, Gakpo respondió en el campo. Fue el mejor de Liverpool en Newcastle y definió su gol con enorme calidad. Difícil imaginar, viendo su actuación, que sea prescindible. Pero el mercado no entiende de sentimentalismos.

Entre las notas positivas también apareció el debut de Víctor Muñoz. El delantero español, salido desde el banquillo, provocó el penalti del 2-2 y agitó el tramo final del encuentro.

Ese detalle contrasta con la noche de Ngumoha. Héroe en agosto pasado, esta vez se marchó sustituido poco después de la hora de juego, síntoma de lo mucho que sufrió en la banda derecha. El joven inglés, que cumplirá 18 años la próxima semana, se ha desarrollado sobre todo jugando por la izquierda en categorías inferiores y apenas logró influir desde el costado opuesto.

Iraola quiere extremos capaces de rendir en ambas bandas. Está por ver si insiste en ese experimento cuando lleguen más atacantes. Por ahora, la prueba dejó más sombras que luces.

Una plantilla corta y una defensa expuesta

Hay algo indiscutible: Iraola necesita más opciones. Cuando Muñoz y Alexis Mac Allister entraron en el minuto 63, lo que quedaba en el banquillo era muy limitado: Giorgi Mamardashvili, Ronald Araujo, Wataru Endo, Kostas Tsimikas, Trey Nyoni, James McConnell y Lewis Koumas. Pocas soluciones de peso para cambiar un partido grande.

Atrás, las carencias también quedaron al desnudo. Milos Kerkez y Jeremie Frimpong firmaron un mal partido en los laterales, y Liverpool encajó los dos goles a la contra. La ausencia de un mediocentro defensivo puro se notó, y mucho.

No fue casual que, tras el 2-1 de Joe Willock, Iraola retrasara a Mac Allister para situarlo justo por delante de la zaga. Una maniobra casi de urgencia para tapar una vía de agua que ya se ha convertido en tendencia: desde el inicio de la pasada temporada, Liverpool ha recibido más goles en contraataques que cualquier otro equipo de la Premier League en todas las competiciones: nueve.

Demasiado castigo en transición para un aspirante a la zona alta.

Energía, carácter… y un aviso

En medio de todo, el estreno de Iraola deja también señales positivas. El técnico prefiere analizar los partidos con calma al día siguiente, pero ya lanzó un primer diagnóstico: «Me han gustado muchas cosas del equipo. Hay cosas que mejorar, como los goles, pero he visto muchas cosas que me han gustado. Me ha gustado la energía, especialmente de los jugadores que han salido desde el banquillo. Creo que hemos acabado el partido bastante fuertes físicamente».

El vestuario respalda ese mensaje. «Nunca nos rendiremos. Eso puedo garantizarlo», aseguró Szoboszlai a Sky Sports. «Tenemos que luchar todo el tiempo, durante los 90 minutos. Todos los que salieron desde el banquillo también tuvieron impacto. Necesitamos a toda la plantilla y tenemos que estar preparados».

La actitud no está en duda. El carácter, tampoco. Pero la Premier League no se gana solo con coraje.

Liverpool ha evitado su primera derrota en un debut liguero desde la temporada 2012-13. Se marcha con un punto, algo de moral y una lista de tareas que no deja de crecer. La pregunta es clara: ¿le dará el mercado —y el tiempo— a Iraola lo que necesita para convertir este equipo lleno de interrogantes en un verdadero candidato al top 4?