Liverpool y el intento fallido por Ismaïla Sarr
Liverpool ha recibido un no rotundo en su intento de fichar a Ismaïla Sarr para reforzar el costado derecho del ataque antes del cierre del mercado. Según Fabrizio Romano, el club de Anfield llegó a poner sobre la mesa una oferta de 58,4 millones de euros por el extremo de Crystal Palace, aunque The Athletic matiza que nunca llegó una propuesta formal. Lo que sí confirman ambas versiones: hubo contacto, hubo interés… y la respuesta fue clara. Sarr no está en venta.
No es la primera vez este verano que el senegalés resiste tentaciones. Galatasaray ya vio cómo dos ofertas eran rechazadas por Palace y todo apunta a que los turcos no insistirán con una tercera propuesta. El mensaje desde Selhurst Park se mantiene firme: pieza intocable.
Mientras tanto, en Liverpool el rompecabezas continúa. La búsqueda de un relevo para Mohamed Salah se ha convertido en uno de los hilos centrales del mercado ‘red’. El club ha sondeado a varios extremos derechos. Apareció el nombre de Yankuba Minteh, pero la operación se desinfló rápido: Brighton pedía cerca de 90 millones de euros, una cifra que hizo recular a todos, incluido Liverpool.
Ese giro de guion empujó a la dirección deportiva a mirar con más fuerza hacia Ismaïla Sarr, un futbolista que encaja por perfil, experiencia y rendimiento reciente.
Un campeón de Europa Conference League que se cotiza al alza
A sus 28 años, Sarr llega al punto de madurez que buscan los grandes. Suma 116 partidos en la Premier League y viene de una temporada sobresaliente con Crystal Palace, coronada con la conquista de la Europa Conference League. En esa campaña firmó 21 goles con la camiseta de los Eagles, una producción que inevitablemente llamó la atención de clubes de mayor presupuesto y ambición.
Ese rendimiento ha elevado el estatus del jugador dentro del proyecto de Andoni Iraola. De ahí la negativa frontal del club londinense a abrir siquiera una negociación con Liverpool. No se trata solo de dinero, sino del peso de Sarr en el sistema y en el vestuario.
Liverpool, mientras tanto, no se detiene. El club también mantiene conversaciones con Paris Saint-Germain por Bradley Barcola, internacional francés cuyo hábitat natural está en la banda izquierda, un perfil distinto al de Sarr pero igualmente atractivo para ampliar recursos ofensivos.
El mercado se estrecha, las alternativas se reducen y la necesidad en Anfield es evidente. Salah sigue siendo el faro, pero el futuro exige relevo y competencia. La pregunta ya no es a quién quiere Liverpool, sino quién estará realmente dispuesto a vender.






