Liverpool ante Brighton por Yankuba Minteh y decisiones de fichajes
Liverpool ha llegado al tramo final del mercado con una decisión incómoda sobre la mesa: pagar un dineral por Yankuba Minteh o asumir que el relevo de Mohamed Salah no llegará este verano en las condiciones que el club considera razonables.
El club de Anfield ya ha movido ficha en banda con la llegada de Victor Muñoz, que dejó un buen detalle en su debut forzando un penalti en el 2-2 ante Newcastle. Pero la planificación deportiva iba más allá: la idea de la dirección deportiva era poder incorporar hasta dos extremos, y de ahí el seguimiento simultáneo a Bradley Barcola, Ibrahim Mbaye y el propio Minteh.
Minteh, el precio de la urgencia
El caso de Minteh se ha convertido en el gran rompecabezas. Liverpool ha presentado ya dos ofertas formales a Brighton: 50 millones de libras primero, 60 millones después. Las dos han sido rechazadas.
Las informaciones apuntan a que Brighton solo se sentará a negociar seriamente por encima de los 70 millones de libras. Una cifra que en el club de Anfield miran con recelo: se trata de un futbolista con 17 contribuciones de gol en la Premier League que, sobre el papel, llegaría para ocupar el vacío que deja quizá el mejor jugador de la historia reciente del club.
Ben Jacobs ha informado de “nuevas conversaciones” entre los dos clubes por el gambiano. El diálogo sigue abierto, pero la sensación es clara: Liverpool duda si romper la hucha una vez más o plantarse y buscar alternativas, aun a riesgo de iniciar la temporada sin un sustituto directo de Salah.
La presión del calendario y del mercado aprieta. El margen de maniobra, no.
Mbaye, otra operación frenada por el precio
En paralelo, el nombre de Ibrahim Mbaye también se ha ido enfriando. El atacante de Paris Saint-Germain era uno de los objetivos serios para reforzar la banda, pero las exigencias del vigente campeón de la Champions han espantado a más de uno.
Fabrizio Romano lo resumió con claridad en su canal de YouTube: Liverpool aprecia al jugador y ha mantenido conversaciones, pero considera que el precio fijado por PSG es demasiado alto. La tasación del internacional francés parte de los 70 millones de euros, unos 60 millones de libras, y no solo en Anfield han reculado ante esa cifra.
Con Mbaye prácticamente descartado por coste y Minteh en un punto muerto similar, la estrategia en los despachos de Liverpool se complica. Cada millón cuenta, y cada decisión condiciona la siguiente.
Tres centrocampistas de élite en la lista… y descartados
Mientras tanto, el centro del campo ha vivido su propio culebrón silencioso. La salida de Curtis Jones rumbo a Inter Milan abría un hueco evidente en la rotación y, antes de la pretemporada, Andoni Iraola no lo veía nada claro.
El técnico, según ha explicado el periodista de TEAMtalk Graeme Bailey, estaba preocupado por la profundidad de la plantilla y presionó para que Jones se quedara. Al mismo tiempo, pidió que se trabajara en posibles alternativas.
El club llegó a estudiar situaciones de tres nombres de primer nivel: Elliot Anderson, Sandro Tonali y Bruno Guimarães. Se analizaron sus contextos, sus precios, sus encajes. Y se descartaron. No eran las piezas adecuadas en este momento, ni deportiva ni económicamente.
El radar de Liverpool también se detuvo en perfiles más jóvenes: Adam Wharton, Alex Scott y Lamine Camara. Gente con proyección, con margen para crecer, pero con precios que se disparaban hasta los 50, 60 e incluso más de 70 millones de libras. Cifras que, sumadas a las necesidades en banda, obligaban a elegir.
Nyoni irrumpe y cambia el plan
Y ahí apareció Trey Nyoni. El canterano ha irrumpido con tal fuerza que ha cambiado la hoja de ruta de Iraola.
Bailey detalla que el joven centrocampista “ha dejado impresionado” al entrenador, hasta el punto de que el cuerpo técnico está convencido de que ya está preparado para competir en el primer equipo. En Anfield lo ven capaz de pelear de tú a tú por minutos con Dominik Szoboszlai, Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister.
Para Iraola, esa es la base de un cuarteto de centrocampistas de garantías, con Wataru Endo aún presente como opción fiable para dar equilibrio y descanso. Con Nyoni instalado en la dinámica del primer equipo, la urgencia por ir al mercado a por otro mediocentro se ha evaporado.
Liverpool, por tanto, encara el cierre del mercado con un mensaje doble: confianza absoluta en el talento interno para el medio, pero una tensión creciente en las bandas. Entre pagar más de 70 millones por Minteh, reabrir vías por otros extremos o aguantar con lo que hay, el club está a un giro de volante de definir su temporada. ¿Se atreverá a dar ese último paso?






