Liverpool busca a Barcola pero PSG pide 145 millones
Liverpool ha movido ficha. El club de Anfield ha mantenido conversaciones preliminares con Paris Saint-Germain para explorar el fichaje de Bradley Barcola, uno de los extremos más cotizados del campeón de Europa. La operación, sin embargo, nace rodeada de una cifra que lo condiciona todo: 145 millones de libras. Esa es la valoración que el PSG pone sobre la mesa para el atacante de 23 años.
Para Liverpool, esa cantidad abre una brecha enorme entre lo que está dispuesto a pagar y lo que exige el club parisino. De momento, es un abismo más que una negociación avanzada. El mensaje desde París es claro: a ese precio, Barcola no sale. Y a ese precio, el acuerdo se vuelve casi imposible en este punto del mercado.
Barcola, seducido por Anfield pero atado por el precio
Liverpool no solo ha hablado con el PSG. También ha mantenido contactos iniciales con el entorno del propio Barcola. El francés, con dos años de contrato por delante, ya ha dejado claro que no tiene intención de renovar, molesto por la falta de minutos en un vestuario plagado de competencia. La puerta de salida está entreabierta. El problema es el candado económico.
La posibilidad de jugar en Anfield, en la Premier League y en un proyecto reconstruido en torno a las bandas bajo Andoni Iraola, le atrae. No es un interés de última hora: Barcola lleva años en el radar de los ojeadores del club inglés. El contexto deportivo encaja, la ambición del jugador también. Lo que no encaja, de momento, son los números.
El PSG lo fichó en el verano de 2023 desde Lyon por unos 40 millones de libras. En apenas dos años, Barcola ha levantado nueve títulos importantes, incluidas dos Champions League. Ese palmarés explica por qué el campeón europeo se siente con fuerza para exigir una cifra desorbitada. Si Liverpool quiere que la operación avance, todo pasa por una rebaja significativa de esa tasación.
El plan de Iraola: cinco extremos y un nuevo Liverpool por las bandas
El proyecto deportivo en Merseyside también empuja hacia este tipo de fichajes. Iraola considera a sus extremos piezas esenciales de su idea de juego. Ya lo demostró en Bournemouth y antes en Rayo Vallecano: ritmo alto, agresividad, desborde y un trabajo sin balón innegociable desde las bandas. Tras la salida de Mohamed Salah, esa zona del campo se ha convertido en la gran prioridad del primer mercado del técnico vasco en Anfield.
El plan es ambicioso: Liverpool quiere acabar la ventana con cinco extremos en plantilla, con la idea de que uno de ellos sea un perfil joven al que moldear. Ahí entra en escena otro nombre propio.
Mbaye, la otra vía: juventud, derecho y un interés independiente
Mientras pelea por Barcola, Liverpool también ha sondeado las condiciones para fichar a Ibrahim Mbaye, extremo de 18 años del PSG que suele actuar por la derecha. El jugador ve con buenos ojos un movimiento a Anfield y su posible llegada no depende de lo que ocurra con Barcola.
El club inglés contempla incluso un doble golpe: incorporar a Mbaye como apuesta de futuro y sumar, además, un extremo más hecho para competir desde el primer día. Esa combinación encaja con la hoja de ruta marcada: presente competitivo y un relevo generacional ya en marcha.
Arsenal entra en escena
Barcola no solo interesa a Liverpool. Arsenal también sigue de cerca la situación del francés, especialmente tras quedarse sin opciones de firmar a Vinicius Junior después de la renovación del brasileño con Real Madrid. El perfil de Barcola, con experiencia al máximo nivel y todavía margen de crecimiento, encaja con lo que busca el conjunto de Mikel Arteta.
De momento, es un interés, no una subasta abierta. Pero la presencia de otro gigante de la Premier en el escenario añade presión a cualquier intento de rebajar el precio.
Akliouche y Godts no abren la puerta… todavía
En paralelo, el PSG se ha movido con fuerza en el mercado de bandas. Este jueves cerró la llegada de Magnes Akliouche desde Monaco por 42,8 millones de libras. Liverpool también lo tenía en su lista, pero el jugador, nacido y criado en la región de París, priorizó el salto al campeón francés en cuanto apareció la oportunidad.
El club parisino también mantiene negociaciones avanzadas con Ajax por el extremo Mika Godts. Dos incorporaciones ofensivas que, sobre el papel, podrían interpretarse como el inicio de una renovación en las bandas.
Sin embargo, desde París el mensaje es otro: ni Akliouche ni Godts llegan como sustitutos de Barcola. El PSG, pese a las tensiones por los minutos y el contrato, preferiría retenerlo. Más aún después de haber dado salida este verano a tres atacantes: Gonçalo Ramos, Randal Kolo Muani y Kang-In Lee.
El campeón de Europa se ha aligerado en la delantera, pero no quiere regalar talento. Menos todavía a un rival directo en la Champions League.
Un pulso de mercado con final incierto
El escenario es claro: Liverpool quiere a Barcola, Barcola ve con buenos ojos a Liverpool, pero el PSG se aferra a una valoración que frena cualquier avance real. En paralelo, el club de Anfield explora la vía Mbaye y mantiene abierta la opción de sumar otro extremo con más experiencia para completar el puzle que imagina Iraola.
La pregunta ya no es solo cuánto está dispuesto a bajar el PSG, sino hasta dónde está dispuesto a estirarse Liverpool para darle a su nuevo técnico las piezas que necesita en las bandas. Porque el mercado avanza, los nombres se mueven y, mientras tanto, el nuevo Liverpool de Iraola sigue esperando a su próximo gran extremo.






