Lamine Yamal, el rey de LaLiga a los 18 años
Lamine Yamal ya no es una promesa. Es el mejor jugador de LaLiga. Así lo certifica el premio a Jugador de la Temporada que se ha llevado el extremo de Barcelona con solo 18 años, coronando un curso en el que ha tirado del equipo, ha roto registros y ha obligado a toda una liga a girar la cabeza cada vez que recibía el balón.
El joven catalán ha sido el motor ofensivo del campeón. Ayudó al Barça a retener el título liguero y se convirtió en el máximo goleador del club en el campeonato: 16 goles y 11 asistencias. Números de delantero veterano, impacto de futbolista generacional.
No se quedó ahí. Firmó una campaña de regularidad feroz: fue el primer jugador en la historia de LaLiga que conquistó tres veces en un mismo curso el premio a Jugador del Mes. Mes tras mes, su nombre se repetía en las votaciones. Mes tras mes, las defensas sufrían el mismo problema: cómo pararlo.
Desde el club, el elogio fue tan gráfico como certero. En un comunicado, Barcelona lo definió como “el dolor de cabeza proverbial para las defensas rivales”, obligadas a un esfuerzo constante para intentar frenar las acometidas del atacante blaugrana. No es solo la sensación de peligro. Están los datos: “Más allá de los intangibles, el joven catalán marcó 16 goles y dio 11 asistencias, sin que ningún otro jugador de LaLiga ofreciera tantos pases que terminaran en gol”, subrayó la entidad.
El impacto de Yamal ha ido de la mano de la mano firme en el banquillo. Hansi Flick fue nombrado Entrenador del Año, un reconocimiento al trabajo de reconstrucción competitiva del Barça y a su apuesta decidida por un talento que, a pesar de su edad, ha asumido focos, responsabilidad y peso en los partidos grandes.
La temporada, sin embargo, no fue un paseo físico para el extremo. Sufrió problemas en la ingle en varios tramos del curso y acabó perdiéndose los últimos seis partidos de LaLiga por una lesión en los isquiotibiales. El cuerpo dijo basta después de un año de altísima exigencia para un jugador que todavía está en plena formación.
La buena noticia para club y selección es que los tiempos se han cumplido. Yamal está previsto que llegue en condiciones para defender a España en el Mundial que arranca la próxima semana en Canadá, México y Estados Unidos. Otra cita gigantesca para un futbolista que ya sabe lo que es marcar la diferencia con su país.
Su irrupción no es nueva, pero sí lo es la dimensión que ha alcanzado. Explosión a los 16 años, asentamiento inmediato en la élite y papel clave en la cuarta Eurocopa que España levantó en 2024. Desde entonces, cada partido suyo parece un capítulo más de una carrera que avanza a velocidad de vértigo.
LaLiga ya le ha puesto la corona. Ahora, el escenario será el mundo. Y la pregunta, inevitable: ¿hasta dónde puede llegar un jugador que, a los 18, ya domina un campeonato entero?






