Lágrimas en De Kuip: el duro golpe para Artem Stepanov
En De Kuip, en pleno arranque de temporada, el fútbol mostró su cara más dura. Artem Stepanov abandonó el césped entre lágrimas durante la primera parte del Feyenoord – FC Utrecht, con la sensación inmediata de que no era solo un cambio más. Era un sueño en peligro.
A la media hora, el delantero ucraniano se torció de forma muy fea tras un duelo con el defensor de Feyenoord, Givairo Read. No hizo falta repetir muchas veces la acción para entender que algo no iba bien. Stepanov se dejó caer sobre el césped, se llevó las manos al rostro y la emoción le desbordó.
Los servicios médicos de Utrecht entraron rápido, intentaron calmarlo, probaron si podía seguir. No hubo caso. Cada gesto del atacante confirmaba el diagnóstico emocional: dolor físico y un mazazo deportivo. Minutos después, Anthony Correia entraba al campo y Stepanov se marchaba, llorando, con la mirada perdida.
De récord en la Eredivisie a la gran incógnita con Ucrania
El golpe llega en el peor momento posible para él. Mientras el FC Utrecht ha firmado un inicio de curso flojo, Stepanov se había convertido en una de las pocas luces del equipo. Había marcado en cada uno de sus primeros cinco partidos de liga. Cinco jornadas, cinco goles. Una racha que le permitió igualar un hito que llevaba más de dos décadas intacto: la marca de Rafael van der Vaart en 2001.
Ese arranque fulgurante tuvo premio inmediato. Convocatoria con la selección absoluta de Ucrania. Por fin. Después de años pasando por distintas categorías inferiores del país, la llamada que todo jugador sueña llegó cuando su nombre empezaba a sonar con fuerza en la Eredivisie.
El calendario tampoco espera. La fase de grupos de la Nations League arranca el viernes, con Hungría como primer rival. Era el escenario perfecto para su debut internacional. Ahora, ese estreno pende de un hilo.
Un sueño en vilo
En Utrecht cruzan los dedos. En Ucrania también. La pregunta ya no es si Stepanov se ha ganado el derecho a estar con la selección —eso lo dictan sus goles—, sino si su cuerpo le permitirá presentarse a la cita.
El delantero, que todavía no ha jugado un solo minuto con la absoluta pese a su recorrido por las categorías inferiores, ve cómo la oportunidad más grande de su carrera se frena en seco por una torsión desafortunada en un duelo aislado.
El parte médico definitivo aún no ha llegado, pero la imagen de Stepanov abandonando De Kuip entre lágrimas pesa más que cualquier pronóstico. ¿Será solo un susto o el primer gran punto de inflexión de su temporada?





