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Karim Benzema y su apoyo a Zidane como seleccionador de Francia

Karim Benzema no duda: “Si es Zidane, sí, estoy muy feliz”. El mensaje es claro, directo, casi un guiño al futuro inmediato de la selección francesa en un momento de cambio histórico.

El veterano delantero, en una charla distendida con Konbini dentro de la sección “In or Out”, se quitó cualquier máscara diplomática cuando el nombre de Zinedine Zidane apareció sobre la mesa. Francia se lame aún las heridas de una semifinal perdida en el Mundial 2026 y la era de Didier Deschamps entra en sus últimos compases. Al otro lado del pasillo, la puerta de Zidane se abre de par en par.

“Es una leyenda, es el hermano mayor”, resumió Benzema, recordando el vínculo forjado en el Santiago Bernabéu, donde juntos levantaron Champions League en serie. “¿Estoy contento con que se convierta en seleccionador de Les Bleus? No sé seguro si será él, pero si es él, sí, estoy muy feliz”. Nada de medias tintas. Benzema sabe lo que significa Zidane para Francia y, sobre todo, lo que significó para su propia carrera.

Un posible regreso que agita el vestuario de Les Bleus

La sola idea de ver a Zidane al mando de la selección reabre un debate que parecía cerrado: ¿tiene todavía sitio Benzema en el escenario internacional? Tiene 38 años, sí. Pero el tiempo no ha apagado su instinto.

En Al-Hilal mantiene un ritmo de élite: nueve goles en 13 partidos esta temporada. Antes, en Al-Ittihad, dejó un rastro de números que hablan por sí solos: 57 tantos en 87 encuentros. No es un delantero retirado en vida, es un goleador que sigue produciendo.

Sin embargo, cualquier regreso a Les Bleus no dependería de la nostalgia, sino de la pizarra de Zidane. El ataque francés ha mutado. La generación que asomaba tímidamente ya está aquí: Michael Olise, Bradley Barcola, acompañando a nombres consolidados como Kylian Mbappé u Ousmane Dembélé. Es otro ecosistema, más joven, más vertical, con jerarquías en plena redefinición.

Ahí aparece la gran incógnita: ¿encaja un Benzema veterano, pero aún letal, en un frente de ataque que pide espacio, velocidad y minutos para los nuevos? La respuesta, si llega, saldrá de la cabeza de Zidane.

El recuerdo de Madrid, la llave de la confianza

Hay un dato que explica la fe de Benzema: bajo las órdenes de Zidane en el Real Madrid, fue mucho más que un simple acompañante. Entre 2016-2018 y 2019-2021, el francés se convirtió en uno de los hombres de máxima confianza del técnico. Firmó 108 goles en ese periodo, solo superado por Cristiano Ronaldo dentro de aquellas plantillas.

No eran solo cifras. Era una sociedad futbolística. Zidane en la banda, Benzema en el área, interpretando espacios, bajando a crear, liberando a Ronaldo y a Gareth Bale en la famosa delantera “BBC”. En un equipo cargado de egos y estrellas, el delantero francés aceptó roles secundarios cuando tocaba y asumió el foco cuando el portugués se marchó. Zidane siempre le sostuvo.

Aquel ciclo no solo fue brillante desde el juego. Fue demoledor en títulos: tres Champions League consecutivas (2016, 2017, 2018), dos Ligas, varias Supercopas de Europa y de España, y Mundiales de Clubes que consolidaron al Real Madrid como la gran dinastía del fútbol moderno. Benzema estuvo en todas esas fotos. Zidane, también.

Esa historia compartida alimenta la sensación de que, si alguien puede recuperar al mejor Benzema para un último baile con la camiseta de Francia, es precisamente el técnico marsellés.

La FFF prepara el escenario para Zidane

Mientras tanto, los movimientos institucionales avanzan con paso firme. La Fédération Française de Football ha convocado una rueda de prensa este martes. Al frente estará su presidente, Philippe Diallo, después de una reunión extraordinaria del comité ejecutivo celebrada esa misma mañana.

Todo apunta en una sola dirección. Salvo giro inesperado, Diallo presentará oficialmente a Zidane como sucesor de Deschamps al frente de Les Bleus. La FFF todavía no ha estampado el anuncio definitivo, pero el propio presidente ya había prometido que la decisión se comunicaría antes de final de mes. El martes parece el día marcado en rojo para cumplir esa promesa.

Si el nombramiento se confirma, el tablero cambiará de inmediato. Francia pasará de la estabilidad férrea de Deschamps a la mirada más ofensiva y matizada de Zidane. Y, en ese nuevo paisaje, la figura de Karim Benzema volverá a asomar inevitablemente.

¿Será un último servicio a la selección o el cierre definitivo de una historia siempre agitada? La respuesta, muy pronto, saldrá de la boca de Zidane. Y Benzema ya ha dejado claro de qué lado está.