Juventus avanza en el fichaje de Jhon Lucumí: prioridad deportiva
Juventus ha dado un paso grande y decidido hacia el fichaje de Jhon Lucumí desde Bologna. El club turinés ya tiene un acuerdo de principio con el defensa colombiano para incorporarlo en el próximo verano, un movimiento que encaja de lleno con la reconstrucción de su zaga.
Lucumí llevaba tiempo con una idea fija: vestir de bianconero. Según apunta Tuttosport, mantuvo a Juventus en lo más alto de su lista de deseos incluso cuando sonaron nombres pesados desde Inglaterra. Chelsea y Manchester United tantearon el terreno, pero no lograron mover sus prioridades. El colombiano eligió proyecto antes que escaparate.
Y, sobre todo, eligió proyecto antes que dinero. Nottingham Forest estaba dispuesto a ofrecerle cerca de un millón de euros netos más por temporada. Una diferencia notable. Aun así, el central ha aceptado, siempre según las informaciones, un contrato de cinco años con Juventus a razón de 2,5 millones por campaña más bonus. Una señal clara: se siente convencido por lo que le propone el club, no solo por lo que le pone en la cuenta bancaria.
La determinación de Juventus ha pesado. Lucumí quedó impresionado por la insistencia de la entidad en cerrar su incorporación. Para él, el paquete deportivo era demasiado atractivo: un club de mayor dimensión, la posibilidad de jugar competiciones europeas y la opción de seguir en la Serie A, un campeonato que ya conoce y donde ha crecido hasta consolidarse.
Su cotización se disparó tras el último Mundial, donde firmó actuaciones de autoridad. Destacó especialmente en un partido de fase de grupos en el que logró neutralizar a Cristiano Ronaldo, una noche que no pasó desapercibida para nadie. Entre ellos, para Luciano Spalletti. El técnico de Juventus vio en él un pilar ideal para reforzar su línea defensiva y lo convirtió en prioridad para la próxima campaña.
En Bologna lo sabían y trataron de blindarse. El club había fijado una cláusula de rescisión de 28 millones de euros, que expiró a mediados de julio. Ahora, sin ese escudo contractual, valoran al central en un mínimo de 25 millones. El problema es el calendario: Lucumí entra en los últimos diez meses de contrato y la entidad emiliana camina sobre una cuerda fina. Si aprietan demasiado el precio, corren el riesgo de perderlo gratis el próximo verano.
Ahí está el verdadero nudo de la operación. Juventus ya presentó una primera oferta de 17 millones, rechazada con rapidez por el Bologna. La respuesta fue clara: no basta. En Turín preparan una nueva propuesta para poner a prueba la resistencia del club rossoblù y acortar la distancia entre las posturas.
Una de las llaves para desbloquear el trato podría llamarse Juan Cabal. Juventus valora incluir al compatriota de Lucumí como parte del pago, una fórmula que ayudaría a cuadrar las cifras y, al mismo tiempo, ofrecería a Bologna un relevo inmediato en la misma posición.
Con el jugador totalmente alineado con la idea de vestir de bianconero, el clima en Turín es de confianza contenida. Falta el acuerdo definitivo entre clubes, el tramo siempre más delicado. Pero cuando un futbolista renuncia a más dinero, insiste en un destino concreto y un entrenador lo ha marcado en rojo en su lista, la sensación es que la historia, salvo giro brusco, ya ha elegido su final.






