Juventus y el fichaje de Jhon Lucumí: Acuerdo cerrado
A la Juve solo le falta Lucumí
El calendario aprieta. Se va acercando la mitad de agosto, el mercado de verano entra en sus últimas curvas y en Turín saben que ya no hay demasiado margen para equivocarse. Después de un sexto puesto que dolió en el orgullo, Juventus necesita algo más que simples retoques. Necesita certezas. Y una de ellas, en la cabeza de la directiva, tiene nombre y apellido: Jhon Lucumí.
El central de Bologna lleva todo el verano en el escaparate bianconero. No es un interés de última hora ni un nombre lanzado para rellenar portadas. Ha estado en el centro de la planificación defensiva, en la lista corta de refuerzos reales, no de fantasía.
Ahora, al menos, una parte del rompecabezas ya está resuelta.
Acuerdo cerrado con el jugador
Según informó Tuttosport, Juventus y Lucumí han alcanzado un acuerdo total sobre las condiciones personales del contrato en caso de que el colombiano aterrice en el Allianz Stadium este verano. El pacto habla de cinco años, con un salario de 2,5 millones de euros netos por temporada y hasta 1 millón adicional en bonus.
Para el defensor, es un salto económico notable respecto a lo que percibe en Bologna. Para la Juve, es una apuesta clara: un central en plena madurez, atado a largo plazo, con un coste salarial asumible dentro de una política que ya no permite excesos.
No es el primer jugador con el que el club turinés alcanza un acuerdo de este tipo durante la ventana estival. Pero el caso Lucumí tiene un matiz distinto: el propio futbolista ha decidido esperar. Y eso, en un mercado tan volátil, pesa.
El central que dice “no” para decir “sí”
En Italia coinciden en un punto clave: Lucumí está aguantando por Juventus. Ha rechazado propuestas más lucrativas, tanto en salario como en primas, con tal de mantener viva la posibilidad de vestirse de bianconero.
Entre los equipos que han recibido una negativa del colombiano destacan Galatasaray y Besiktas. El detalle no es menor: en el conjunto de Estambul trabaja ahora Vincenzo Italiano, su exentrenador en Bologna. Ni siquiera ese vínculo personal ha sido suficiente para cambiar la voluntad del jugador.
Durante semanas también se le relacionó con Inter y con varios clubes de la Premier League. Interés hubo, llamadas también. Pero ese ruido se ha ido apagando. Las pistas se han enfriado.
Queda una vía clara. La que lleva a Turín.
Bologna aprieta, la cláusula se fue
El problema, como casi siempre, está en el dinero. Y en los tiempos.
La cláusula de rescisión de 28 millones de euros que protegía a Lucumí expiró a mediados de julio. Desde entonces, Bologna negocia a mano alzada. El club emiliano pretende sacar alrededor de 25 millones por su central. Es una cifra elevada, pero lógica en un contexto de inflación generalizada por defensores fiables en Serie A.
Juventus, mientras tanto, no puede lanzarse sin red. Todo apunta a que antes de comprar, debe vender. Y ahí aparece el verdadero freno a la operación.
Nombres hay varios sobre la mesa: Federico Gatti, Lloyd Kelly, Juan Cabal, algún otro defensor que pueda dejar un hueco en la plantilla y, sobre todo, liberar masa salarial y espacio deportivo. Hasta que no se produzca una salida, el fichaje de otro central se complica.
Lucumí, de momento, mira el reloj. Y espera.
Un deseo compartido, un desenlace incierto
El escenario está claro: el jugador quiere Juventus. Juventus quiere al jugador. La sintonía es total en lo deportivo y en lo económico entre club y futbolista.
Lo único que falta es lo más incómodo en un mercado que entra en su tramo final: el movimiento que desbloquee la operación. Una venta. Una negociación que acerque posturas con Bologna. Un gesto que transforme el acuerdo verbal con Lucumí en una firma sobre el papel.
El colombiano ya ha dejado pasar trenes importantes. Ha dicho no a ofertas que le garantizaban más dinero inmediato. Ha elegido la vía más arriesgada: esperar a un solo club.
Ahora la pelota está en el campo de la Juventus.
El tiempo corre. La defensa necesita un líder nuevo. Y Lucumí ya ha dejado claro dónde quiere jugar la próxima temporada. ¿Responderá la Juve con la misma determinación antes de que se cierre la ventana?






