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Julián Álvarez: Atlético cierra la puerta al Barça con un 0% de opciones

El Atlético de Madrid ha pasado de la ironía en redes a la línea dura en los despachos. El club rojiblanco ha asegurado que existe un “0% de posibilidades” de vender a Julián Álvarez al Barcelona, después de que el presidente azulgrana, Joan Laporta, insistiera en que la oferta de 100 millones de euros sigue vigente.

El clima alrededor del argentino, campeón del mundo, se ha vuelto irrespirable. El domingo fue abucheado por parte de la afición del Atlético durante el empate ante el Villarreal. Empezó en el banquillo, escuchó silbidos mientras calentaba y, cuando entró en el minuto 66, el murmullo se convirtió en bronca abierta. Al final del partido, se fue directo al túnel, sin unirse al resto del equipo para aplaudir a la grada. Más pitos.

El miércoles, Álvarez no se entrenó. Las informaciones apuntan a que estaba indispuesto, pero el club aprovechó el día para responder con dureza al último movimiento de Laporta, que había reaparecido en un vídeo confirmando que los 100 millones ofrecidos al inicio del verano seguían sobre la mesa.

“Esto no va de dinero, va de dignidad. El jugador está siendo victimizado, pero la única víctima en el caso Julián somos nosotros”, lanzó el Atlético en un comunicado. “Nos han dañado económica y socialmente. Hay un 0% de opciones de venderlo al Barça. Hay una campaña de muchas mentiras y medias verdades. El único que está pagando esto es el Atlético”.

Laporta insiste, el Atlético se atrinchera

En su vídeo, Laporta habló de “gran respeto” hacia el Atlético, pero dejó claro que la propuesta azulgrana no se ha retirado. En Barcelona, las fuentes internas aseguran que el club seguirá intentando el fichaje de Álvarez hasta el cierre del mercado. Lo ven como el heredero ideal para el puesto que dejó Robert Lewandowski este verano.

En el Metropolitano, la respuesta es la misma desde mayo: no se vende. Ni al Barça, ni a nadie que pueda reforzar a un rival directo. El discurso no ha cambiado, aunque el ruido sí ha aumentado.

Las tensiones entre los dos clubes se arrastran desde hace meses. Ya en primavera, cuando trascendió el primer intento del Barça, el Atlético reaccionó con una batería de publicaciones en redes sociales, en tono burlesco, acusando al club azulgrana de orquestar una “campaña de desprestigio”.

La postura oficial se ha mantenido inamovible. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado rojiblanco, llegó a asegurar que no venderían a Álvarez “ni por 200 millones de euros”.

Madrid, PSG, Arsenal… y un jugador en el centro del huracán

El Barça no ha sido el único gigante en llamar a la puerta. En junio, el Real Madrid presentó una oferta de 150 millones de euros por el delantero, cumpliendo la promesa electoral de Florentino Pérez de pujar por un “galáctico” por esa cifra. El Atlético la rechazó, y desde el club blanco se recordó que la cláusula del argentino asciende a 500 millones, añadiendo que los rojiblancos habían “expresado su gratitud por la propuesta”.

El Atlético contestó de nuevo con ironía en redes, negando cualquier gratitud y reafirmando que Álvarez no saldría rumbo al Barcelona. Ni por esa vía, ni por la del eterno rival.

Mientras tanto, el jugador ha ido viendo cómo su futuro se convertía en uno de los grandes culebrones del mercado. Ya durante el pasado Mundial con Argentina, su situación contractual era un tema recurrente. Tras un partido ante Austria en junio, Álvarez reconoció que había hablado con el club y dejó una frase que encendió todas las alarmas: “Lo mejor para todos es un traspaso. Quiero cumplir mi sueño”.

Esas palabras chocaron de frente con el mensaje de “no está en venta” que repetía el Atlético. A partir de ahí, el interés de Barcelona y Paris Saint-Germain se intensificó, aunque sin traducirse en un acuerdo.

En Inglaterra, el Arsenal observa desde la distancia. En el club londinense consideran al argentino el fichaje soñado para la delantera, pero, a medida que se acerca el cierre del mercado, empiezan a asumir que sus opciones son mínimas. De momento, esperan y miran cómo se desarrolla una batalla que se libra a miles de kilómetros.

Las fuentes cercanas a la negociación sostienen que Álvarez, pese a todo, sigue priorizando quedarse en España.

Simeone, Flick y un silencio calculado

En el césped, Diego Simeone intenta apagar incendios sin gasolina. Tras el partido ante el Villarreal, el técnico explicó que la salida directa de Álvarez al vestuario fue una decisión pactada con el club, intentando rebajar la lectura de ruptura con la grada.

En Barcelona, Hansi Flick ha optado por el perfil bajo. Preguntado antes del duelo contra el Athletic Club, el entrenador alemán evitó pronunciarse sobre el argentino: “Solo quiero hablar de la situación del club”, dijo, esquivando cualquier frase que pudiera encender aún más el conflicto con el Atlético.

Un final de mercado al rojo vivo

El 1 de septiembre se acerca y el caso Julián Álvarez se ha convertido en uno de los ejes del mercado europeo. El Barça insiste. El Atlético se blinda. El Madrid ya probó suerte. El PSG está al acecho. El Arsenal aguarda.

En medio de todo, un delantero de 26 años, fichado en 2024 desde Manchester City, que escucha pitos de su propia afición y ve cómo su nombre se utiliza como munición en una guerra de poder entre clubes.

El Atlético dice que hay “0% de opciones” de venderlo al Barça. El Barcelona asegura que su oferta sigue viva. El reloj del mercado no se detiene. ¿Quién cederá primero?