canchaygol full logo

Jesse Bisiwu, la nueva estrella del Barça

Jesse Bisiwu aterrizó hace apenas unas semanas en Barcelona y ya ha cambiado el tono de las conversaciones en la Ciudad Deportiva. El extremo belga, recién llegado desde Club Brugge, se ha ganado un hueco en las agendas internas del club… y también en las de otros equipos europeos.

Su carta de presentación llegó en el amistoso contra FC Basel, el pasado domingo. Dos goles, desparpajo constante y una sensación clara: el chico de 18 años no ha venido a hacer turismo de pretemporada. En el 5-2 ante el conjunto suizo firmó un doblete de puro impacto, de esos que obligan a volver a mirar la ficha del jugador para confirmar la edad.

Ese partido terminó de disparar el interés exterior. Y el primero en moverse de verdad ha sido Olympiacos.

Olympiacos llama a la puerta

Según el medio griego Athletiko, recogido por SPORT, Olympiacos ya se ha puesto en contacto con el FC Barcelona para solicitar la cesión de Bisiwu por una temporada. El club del Pireo ve en él una solución inmediata para reforzar las bandas y ha dado el paso formal: petición de préstamo y espera de respuesta.

No es un interés vago ni un tanteo. Es una propuesta concreta para llevarse al joven extremo a Grecia durante un curso, darle minutos y protagonismo en un contexto competitivo distinto.

Pero ahí se ha encontrado con un muro.

Una apuesta de club: fichaje, contrato largo y paciencia

El Barça no fichó a Bisiwu como operación menor. Pagó alrededor de 8,5 millones de euros a Club Brugge y Deco se implicó personalmente en la llegada del atacante, convencido de su potencial. El club lo blindó hasta 2031, una declaración de intenciones en toda regla.

En los despachos azulgranas se subrayan cuatro rasgos de su juego: potencia, velocidad, zancada y regate. No es solo un proyecto de extremo de banda; es un perfil que encaja con la idea de desborde vertical que quiere Hansi Flick en los metros finales.

Por eso, en el Camp Nou tienen clara la respuesta a Olympiacos.

Bisiwu se queda

SPORT detalla que el interés de Olympiacos es real, pero la postura del FC Barcelona también lo es: Bisiwu no saldrá cedido. No ahora.

El vigente campeón de LaLiga quiere seguir de cerca su evolución, dentro del ecosistema de élite que considera ideal para pulir a un futbolista de este tipo. Entrenar cada día con algunos de los mejores jugadores del mundo, competir por minutos en un calendario cargado y adaptarse a la exigencia del club se ven como pasos imprescindibles en su formación.

En el cuerpo técnico y en la dirección deportiva lo miran con la etiqueta de “activo de futuro”. Ven margen enorme de mejora y condiciones para convertirse, a medio plazo, en una pieza importante de la plantilla. No quieren que ese proceso se acelere lejos de Barcelona.

La temporada será larga, con partidos encadenados, lesiones, sanciones y rotaciones inevitables. Ahí es donde el club cree que aparecerán ventanas naturales para que Bisiwu se asome al primer plano.

Hansi Flick cuenta con él. Lo quiere cerca, lo quiere ver cada día, lo quiere someter a la exigencia del primer equipo desde ya. Y eso pesa más que cualquier propuesta de cesión, por atractiva que pueda parecer sobre el papel.

De momento, la llamada de Olympiacos no altera los planes azulgranas. El club griego ha tocado la puerta para llevárselo un año; el Barça, por ahora, prefiere seguir viendo cómo crece el joven belga bajo la lupa diaria de Flick. La pretemporada ya ha dejado un aviso: si mantiene este nivel, la próxima decisión no será si se va cedido, sino cuánto protagonismo puede asumir en el Camp Nou.