Intercambio entre Everton y Crystal Palace: McNeil y Johnson
Everton y Crystal Palace han cerrado uno de los movimientos más llamativos del verano en la Premier League: un trueque directo entre Dwight McNeil y Brennan Johnson que cambia el paisaje de ambos vestuarios y reabre viejas heridas en Selhurst Park.
Un intercambio con cuentas pendientes
A los 25 años, Brennan Johnson aterriza en Goodison Park con un contrato de cuatro temporadas y la etiqueta de fichaje estratégico para un Everton que busca reencontrarse con la parte alta de la tabla. En dirección contraria, Dwight McNeil, de 26 años, por fin llega a Crystal Palace con un acuerdo hasta 2030, varios meses después de un intento fallido que dejó cicatrices.
Porque esta operación no nace de cero. En febrero, Palace ya había pactado con Everton una cesión con opción de compra obligatoria por McNeil, tasada en 20 millones de libras para este verano. El jugador pasó reconocimiento médico, el trato parecía cerrado… y el reloj se impuso. La documentación no llegó a tiempo y el traspaso se desplomó en el último instante.
Aquello no fue solo un asunto burocrático. La pareja de McNeil, Megan Sharpley, acusó públicamente al club londinense de “jugar” con la salud mental del futbolista en redes sociales, un mensaje que añadió tensión a una negociación que hoy, por fin, encuentra desenlace.
Johnson, del altavoz europeo a un nuevo reto
El currículum reciente de Brennan Johnson impresiona. En 2023, Tottenham Hotspur pagó más de 45 millones de libras a Nottingham Forest por el extremo galés, que un año después firmó uno de los momentos cumbre de su carrera al marcar el gol del título en la final de la Europa League el pasado mayo.
Su paso por Crystal Palace, sin embargo, no terminó de despegar. Llegó en enero por 35 millones de libras, disputó 26 partidos en todas las competiciones y no vio puerta ni una sola vez con la camiseta de los Eagles. Un contraste llamativo para un jugador que acumula 45 internacionalidades con Gales y que se ha acostumbrado a escenarios de alta presión.
En su presentación con los Toffees, Johnson fue claro ante los micrófonos del canal del club: en cuanto supo del interés de Everton, quiso venir. Habló del técnico, del vestuario, de la dirección del proyecto. De sentirse alineado con un club que, según sus palabras, quiere avanzar en la misma dirección que él.
Everton cerró la última temporada en la 13ª posición de la Premier League, lastrado por una mala racha final. Pese a ello, Johnson no se esconde: está convencido de que el equipo hará “todo para volver a competir en Europa” y subraya que Everton mantiene la ambición de “ganar trofeos”. Un discurso ambicioso para un club que busca recuperar su peso histórico.
McNeil, de Goodison a un Palace ganador
El camino de vuelta lo recorre un futbolista que se había consolidado en Liverpool. McNeil llegó a Everton procedente de Burnley en julio de 2022 por 20 millones de libras y, desde entonces, ha firmado 15 goles y 19 asistencias en 128 partidos en todas las competiciones. Números de continuidad, de jugador fiable, de pieza importante en el engranaje.
En Selhurst Park le espera un contexto diferente al que dejó cuando aquel fichaje se vino abajo en invierno. Crystal Palace viene de dos temporadas históricas: ha levantado la FA Cup, la Community Shield y la Europa Conference League. Un palmarés reciente que convierte al club en un destino atractivo para un futbolista que quiere subirse a una ola ganadora.
McNeil no lo esconde. Habla de “gran éxito” del vestuario en los dos últimos cursos y de su deseo de formar parte de esa dinámica. Se declara ansioso por empezar. Desde el palco, el presidente Steve Parish lo define como “un jugador con capacidad probada en la Premier League”. Un mensaje directo a la grada: Palace no solo piensa en presente, también en sostener este nivel competitivo.
Una primera jornada con morbo
El calendario ha querido añadir una nota de guion casi perfecta. Everton y Crystal Palace se verán las caras en el Hill Dickinson Stadium el 22 de agosto, en la jornada inaugural de la Premier League. Johnson y McNeil, recién intercambiados, podrían enfrentarse a sus antiguos compañeros desde el primer día.
Un duelo que ya tenía importancia deportiva se carga ahora de narrativa. Un club que quiere volver a Europa. Otro que se ha acostumbrado a levantar copas. Dos extremos en plena madurez competitiva, cambiando de camiseta y de expectativas.
La pregunta ya no es quién ha ganado el trueque en el mercado. La verdadera respuesta llegará cuando el balón empiece a rodar en agosto.






