Inter vence a Juventus en el Derby d’Italia en Perth
En pleno invierno australiano, lejos de Turín y Milán, el viejo duelo entre Juventus e Inter volvió a encenderse. Esta vez en Perth, en un amistoso de verano europeo que dejó sensaciones encontradas: estreno para varios nombres nuevos en la Juventus, triunfo 2-1 para un Inter más hecho y, en el fondo, la impresión de que la rivalidad no entiende de latitudes.
Massimiliano Allegri dio la alternativa a Kerim Alajbegovic y Randal Kolo Muani, además del primer once veraniego para Kenan Yildiz tras el 1-0 ante Chelsea. En el otro banquillo, un Inter que venía de empatar 1-1 ante Milan en su propio clásico australiano, sin Petar Sucic, autorizado a regresar a Europa por el nacimiento de su hijo.
Dimarco abre el camino
El partido arrancó con más filo interista. Por la izquierda, Ange-Yoan Bonny castigó a Wes McKennie, lo dejó atrás y puso un pase raso que cambió el guion. Llegó Federico Dimarco, golpeó de primeras desde el punto de penalti largo, el balón salió mordido pero preciso, y se coló ajustado al palo más lejano. Un remate no limpio, pero letal. Minuto 20 y 0-1.
Inter olió sangre. Hakan Calhanoglu probó a Michele Di Gregorio con una falta envenenada, de esas que caen de golpe. Henrikh Mkhitaryan hizo lo propio, obligando al nuevo portero bianconero a demostrar reflejos en su puesta de largo.
La Juventus tardó, pero respondió. Douglas Luiz filtró un pase inteligente para Andrea Cambiaso, que se plantó en el área con opción clara. En lugar de chutar, eligió el pase atrás y desperdició la ocasión. Poco después, Yildiz apareció entre líneas y sacó un disparo cruzado que se marchó rozando el poste. Los de Allegri empezaban a asomar la cabeza.
Revolución en la Juve, mazazo de Diouf
Tras el descanso, Luciano Spalletti movió el banquillo con decisión. Llegó el momento de Kolo Muani y de Alajbegovic, dos de los focos de atención en la gira. Nuevas piernas, nuevas ideas, misma exigencia: darle la vuelta al marcador ante el eterno rival.
El plan, sin embargo, se vino abajo con un error grosero atrás. Andy Diouf recibió con metros por delante, se lanzó hacia el hueco enorme entre Juan Cabal y Teun Koopmeiners y soltó un disparo duro y escorado al primer palo. Di Gregorio, bien colocado, lo tenía todo para blocar. Falló. El balón se le escurrió por debajo del cuerpo y terminó en la red. 0-2 y gesto de incredulidad en la zaga juventina.
La jugada retrató a todos: defensa abierta, líneas partidas y un portero que regaló un gol en un duelo que no admite concesiones, ni siquiera en un amistoso.
Inter pudo sentenciar poco después. Alajbegovic colocó un centro tenso que Kolo Muani apenas rozó con la cabeza, sin dirección. Más tarde, Jamal Iddrissou sirvió atrás y Matteo Lavelli, completamente solo y con la portería a su merced, envió el balón a las nubes. Una ocasión que en cualquier otro contexto se recordaría durante semanas.
La reacción bianconera y el casi empate
Cuando el partido parecía encaminado a una victoria tranquila del conjunto nerazzurro, la Juventus encontró vida por la izquierda. Francisco Conceição combinó con Fabio Miretti, atacó el espacio con decisión y se plantó ante Josep Martinez. Esta vez no hubo dudas: disparo potente, raso, entre las piernas del guardameta. 1-2 en el minuto 85 y un nuevo pulso en el ambiente.
El gol cambió el tono del cierre. La Juventus se lanzó arriba. Alajbegovic, más valiente y suelto, se metió entre líneas y probó a Martinez tras una buena descarga de Kolo Muani. El portero respondió firme.
Acto seguido llegó la jugada polémica. Balón a Kolo Muani dentro del área, giro rápido a la altura del punto de penalti y cuerpo a cuerpo con Leonardo Bovio. El francés cayó, reclamó pena máxima, miró al árbitro con los brazos abiertos. Nada. El colegiado dejó seguir y con ello se esfumó la última gran opción de empatar.
Un amistoso con mensaje
El marcador no se movió más: Juventus 1-2 Inter. Goles de Dimarco, Diouf y Conceição para un amistoso que, en realidad, dejó lecturas serias.
Inter mostró automatismos, profundidad por bandas y pegada en los momentos clave, aunque también perdonó un resultado más amplio. La Juventus, en cambio, mezcló destellos de sus nuevos talentos con errores groseros atrás y dudas en la toma de decisiones en el área rival.
En Perth, a miles de kilómetros de Italia, el Derby d’Italia volvió a dejar una verdad incómoda para la Juventus: incluso en pretemporada, cada detalle cuenta cuando al otro lado está el equipo que no te puedes permitir perder.






